Sociedad y Medio Ambiente

El plomo, un tóxico peligroso

Agosto 2012

Un estudio auspiciado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), según recoge el periódico El País, afirma que los casos de retraso mental leve en la infancia tienen su origen en una elevación de los niveles de plomo en la sangre, en cuatro de cada diez niños según el estudio. Este trabajo también revela que 120 millones de personas están expuestas a su contaminación. 



Los carburantes con plomo, ciertas emanaciones industriales, viejas tuberías de conducción de aguas, pinturas, cables eléctricos, pilas, ciertos tipos de cerámica, viviendas construidas antes de 1950 y emanaciones de ciertos gases son hoy los principales riesgos de exposición. 



Determinadas concentraciones en la sangre de plomo suponen un impacto negativo sobre la salud. Las dos principales vías de contacto son la inhalatoria y la gastrointestinal. 



Un principal efecto negativo es el retraso mental infantil, pero también puede provocar cambios en la conducta, como irritabilidad, hiperactividad y falta de atención. Cuanto mayor sea la concentración de plomo en la sangre, mayores son los riesgos, con frecuencia son causa de anemia, problemas renales y alteraciones en el crecimiento y sordera. La concentración de plomo en muy altas cantidades en el organismo puede causar daño permanente en el cerebro y hasta puede causar una enfermedad llamada «saturnismo», esta enfermedad aún no ha sido controlada en los países en vías de desarrollo y del tercer mundo. 


El plomo en la Caza 



El problema del plomo en la caza recae sobre todo en las aves, ya que tanto los cartuchos que aciertan como los que no contaminan, tanto al animal como al terreno. 


Se calcula que al año, mueren en España unas 50.000 aves por la ingesta de plomo. 



En 2007, la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad estableció la prohibición del uso de perdigones de plomo en humedales y espacios naturales protegidos. 


El Ministerio de Medio Ambiente, a través de la Fundación Biodiversidad, el Organismo Autónomo de los Parques Nacionales, la Federación Española de Caza, la Fundación para el Estudio y Defensa de la Naturaleza y de la Caza y la Organización Ecologista WWF/Adena aunaron esfuerzos, en marzo del 2008, para poner en marcha una iniciativa que compatibilice la caza y la defensa de la naturaleza en terrenos cinegéticos. 



Para este fin, han creado un Sistema de Calidad Cinegética y Ambiental (SCCA) para asegurar la correcta gestión de la flora y la fauna, la restauración de espacios degradados, el refugio y alimento de especies, la caza selectiva y racional y el establecimiento de capturas sostenibles, y que permita repoblaciones que cumplan los requisitos legales y medioambientales. 




Toxicidad del plomo para el hombre y el medio ambiente 



Se están analizando, actualmente, los posibles riesgos que puede tener consumir carne de presas cazadas con munición de plomo, porque, aunque este metal haya sido eliminando de muchos lugares (cañerías, pinturas…) todavía no se ha hecho esto con la munición. 



Unas 40.000 toneladas de plomo son vertidas al campo cada año en Europa por los seis millones de cazadores del continente. Este se incorpora a los suelos y al agua, pero también a la cadena alimentaria cuando los predadores y carroñeros comen animales heridos. 



Además, no solo tiene efecto sobre los animales, sino también sobre la salud humana. Algunos estudios sobre el caso han probado que la presencia de plomo en piezas de caza cocinadas superaba los límites que marca la UE, pudiendo encontrarse en guisos en más del 0,1 mg de plomo por kilo establecido por la UE como margen de seguridad. El plomo reacciona de forma especial en un medio ácido, así que el uso de vinagre y las preparaciones como el escabeche agravaban el efecto. 



Esto ocurría sobre todo en las piezas de caza menor, que se abaten con cartuchos fabricados con cientos de pequeños perdigones, pero también en las de caza mayor, que se matan con balas de una pieza, pero en las que también había rastro de plomo. 



Aunque todavía no se tienen datos demasiado aclaratorios, el actual ministro de Medio Ambiente asegura que los riesgos apuntan sobre todo al ámbito de las embarazadas y los niños menores de seis años. 


Además, se deberá estar en contacto con el ministerio de Sanidad, quién tomará las medidas necesarias en caso de que el riesgo sea real.

Fuentes: 


El País, 27 abril 2000
El País, 3 noviembre 2004
ABC, 8 marzo 2004
El País, 15 febrero 2008
ABC, 29 febrero 2008
El Mundo, 23 septiembre 2010
www.ambientum.com, 11 mayo 2012

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

Facebook IconYouTube IconTwitter IconLinkedInLinkedIn