Certificaciones ambientales

Qué son y para qué sirven

¿Qué es una certificación ambiental?

Es la acción por la cual los organismos de evaluación manifiestan que un producto o servicio está conforme con una normativa de gestión ambiental.

En materia de auditoría medioambiental, existen normas de carácter voluntario, como las normas ISO 14001 y el Reglamento 761/2001 EMAS de la Comisión Europea (Sistema Europeo de Ecogestión y Ecoauditoría).

¿Cuál es la relación entre la certificación ambiental y la ecoetiqueta?

Las certificaciones ambientales controlan que los impactos ambientales de actividades (como una granja de ganado vacuno, un taller de curtidos, o una industria cerámica), productos (muebles, electrodomésticos, textiles, etc.) y servicios (transporte de mercancías, laboratorio de I+D+I, peluquería, etc) no superan un determinado nivel y evolucionan para acercarse a un nivel de menor impacto.

Las ecoetiquetas son distintivos (cada una tiene su propio «símbolo»), de buenas prácticas ambientales en el análisis del ciclo de vida de los productos (ordenadores, colchones, pinturas y barnices, calzado, alimentos, etc.).

¿Para qué obtener una certificación ambiental?

Porque establecen unos parámetros cuyo cumplimiento por parte de la empresa es cada vez más valorado por consumidores y organizaciones.

Para aumentar la competitividad del negocio distinguiendo sus productos de los del resto de empresas mejorando la imagen, marca y tratamiento de los productos en el mercado. Más en concreto:

  • Disminuye los controles de la Administración, facilita la obtención de pólizas de seguro, de préstamos bancarios, ayudas y subvenciones.
  • Disminuye los riesgos laborales.
  • Disminuye el gasto de agua y energía.
  • Mejora la eficiencia de los procesos productivos, promueve tecnologías menos contaminantes.
  • Facilita la adaptación a las legislaciones más exigentes y a los requisitos de los clientes más exigentes.

¿Cómo obtengo una certificación ambiental?

Obtener una certificación ambiental no es fácil ni rápido, pero vale la pena. Con carácter general, es necesario adecuar la empresa a una serie de parámetros especificados en las respectivas normas, que serán evaluados por los certificadores y verificadores.

Al mismo tiempo, la empresa debe poner en marcha una serie de actuaciones detalladamente especificadas en los protocolos de la verificación:

  • Establecer la política ambiental oficial de la empresa (incluyendo los compromisos de mejora continua y prevención de la contaminación).
  • Identificar los aspectos ambientales relacionados con la actividad de la empresa (vertidos, residuos, emisiones atmosféricas, consumo de materias primas, suelos, ruidos).
  • Establecer objetivos y metas mediante documento, mantenimiento de un programa que incluya asignación de responsabilidades, calendarios y medios técnicos, humanos y económicos.

¿Cómo empezar?

Comienza por ponerte en contacto con la entidad certificadora, para manifestarles tu intención de obtener una certificación ambiental para tu producto y actividad.

Ellos harán una cita para verificar las instalaciones y proseguirán a indicarte los requerimientos de la norma, la verificación de los cumplimientos y adaptaciones, hasta que cumplas con la normativa internacional IS0 14000 o el Reglamento EMAS, o los requerimientos del etiquetado ecológico.

Puedes consultar estas normas en los enlaces siguientes:

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