Estufas y acondicionadores de aire

Renovación de equipos

A la hora de comprar un sistema de calefacción

1) Adquirir radiadores o estufas.
En este caso, el factor principal es que sean modelos lo más eficientes posibles, y con muchas posibilidades de regulación. Por ejemplo, para calentar una pequeña estancia, una buena opción puede ser un radiador de aceite con regulador de potencia, temporizador y termostato. Si el espacio a climatizar no es muy grande, una unidad de climatización integral (que proporciona calefacción y aire acondicionado en un solo aparato) puede ser suficiente. En general, deberíamos huir de los radiadores eléctricos simples de resistencia a la vista. La calefacción eléctrica tiene el inconveniente (ambiental) de su modelo de producción en centrales térmicas, y un precio que no es bajo. No obstante, resultará más económica si utilizamos acumuladores de tarifa nocturna (consumen electricidad durante la noche, cuando la demanda es más baja y el precio mucho menor, acumulan el calor en unos dispositivos de almacenamiento pasivo y lo distribuyen cuando se necesita durante el día).

2) Instalar un sistema completo de calefacción, individual.
Por lo que respecta al combustible a utilizar, el más adecuado en principio es el gas natural. Una caldera mixta, que proporciona calefacción y agua caliente, viene a costar unos 900 euros. Con un buen sistema de termostatos estratégicamente situados, puede ser una alternativa bastante económica. Fíjate en el marcado de eficiencia energética de las calderas de calefacción, son “estrellas” cuatro para las más eficiente y una estrella para la menos eficiente.

3) Mejor opción todavía es instalar un sistema de climatización basado en bomba de calor.
La bomba de calor es un equipo clásico de aire acondicionado por compresión, pero con la particularidad de que puede invertir su ciclo de funcionamiento, proporcionando calefacción a las estancias en época de frío. La unidad interior de la vivienda funciona entonces como condensador, cediendo hacia el interior de la vivienda el calor que toma del aire de la calle junto con la energía consumida en el compresor. El rendimiento teórico de la instalación puede ser de 3 kWh de calor obtenidos por cada kWh de electricidad. Está considerado, por lo tanto, como un sistema de calefacción mucho más económico y eficiente que la calefacción eléctrica clásica.

4) Usar biomasa.
Si vivimos en una casa aislada, en un chalet, de una segunda vivienda alejada del centro urbano o estamos en la casa de pueblo una excelente opción resultan las calderas de biomasa que se alimentan con pellet. O podemos probar la opción de la leña o las briquetas en chimeneas.

Si vas a comprar aire acondicionado

1) Antes de ir a comprar es conveniente que te informes sobre los tipos de equipos existentes que más te puedan convenir. Una primera apreciación: sólo los equipos portátiles y los de ventana no necesitan instalación, el resto sí.

2) No dejes que los vendedores te digan qué tipo de aparatos poner en su vivienda sin haberla visto antes. Los instaladores deben visitar la casa para verificar la superficie de las habitaciones, su orientación… este asunto es más delicado de los que piensa mucha gente.

3) Fíjate que las mediciones de la casa no sean sólo sobre los metros cuadrados que se pretenda climatizar, hay que valorar factores como la orientación de la habitación -entre el sur y el norte puede haber varios grados de diferencia-, el tipo de acristalamiento que tiene y en general el tipo de aislamiento integral del inmueble,  así como el uso que se le da y el número de personas que la pueden ocupar durante el día.

A la hora de escoger radiadores

Habitualmente, los radiadores más comunes son los de aluminio y los de hierro fundido. Cada uno presenta unas características y rendimientos específicos, así, los radiadores de aluminio son los más solicitados, ya que se calientan y enfrían rápidamente y son muy buenos transmisores del calor. Por otro lado, los de hierro fundido tienen la ventaja de que retienen el calor durante más tiempo y liberan la energía de manera más constante, pero tardan mucho más en calentarse que los de aluminio.

También existen radiadores de última tecnología ahorradores de energía, aquellos que en el algún caso están hechos de aluminio y cobre, silicio, etc.  que transmiten el calor muy eficazmente y responden casi inmediatamente al encendido o apagado, etc.

Busca más información sobre asociaciones del sector y marcas o fabricantes que ofrezcan aparatos de alta eficiencia energética o emisores de bajo consumo en el Mapa de la Energía.

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