El frigorífico

Conducta

El frigorífico nos permite disponer de alimentos frescos durante todo el año

Pero también está encendido las 24 horas del día, los 365 días del año. ¿Cómo podemos aprovechar sus ventajas reduciendo al mismo tiempo el consumo de energía?

Sea cual sea nuestro modelo de refrigerador, podemos hacer muchas cosas para que su consumo de energía sea el mínimo posible.

Alejar del calor

Si el aparato está situado en un ambiente muy caliente -pegado a una cocina, por ejemplo- la transferencia de calor del interior del aparato al exterior necesitará más energía.

Cerrar

Dejar la puerta abierta más tiempo del estrictamente necesario causa un efecto similar de derroche de energía.

Descongelar

Si el modelo no es del tipo «sin escarcha» (no frost, para entendernos), una gruesa capa de hielo se formará en pocos meses dentro del congelador. Si no descongelamos con regularidad el aparato, el motor tendrá que trabajar forzado para mantener congelados los varios kilos de hielo formados.

Esperar

Algo que casi todo el mundo hace, pero que no está de más recordar: conviene esperar a que los alimentos cocinados alcancen la temperatura ambiente antes de meterlos en el frigorífico. Los alimentos muy calientes obligan al motor a trabajar a pleno rendimiento hasta volver a alcanzar la temperatura de conservación.

 

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