Logotipo de la Fundación Vida Sostenible (texto) - Volver a página de inicio

martes 2 de marzo de 2010

La energía berroqueña


Cuando ya pensábamos que habíamos oído todo lo malo que se puede decir de la energía nuclear (peligrosa, asociada a las bombas atómicas, productora de residuos eternos y demás supersticiones ecologistas) aparece un nuevo elemento de juicio con el que no habíamos contado: la rigidez. La energía nuclear es tiesa, incapaz de flexibilidad, y por lo tanto completamente incompatible con nuestro fluido mundo moderno.

Un día tras otro, es necesario desconectar molinos para evitar el exceso de producción de electricidad. La razón es que los 7.387 megavatios de potencia nuclear, megavatio más o megavatio menos, están funcionando ininterrumpidamente, día y noche, haga frío o calor, o –como pasa ahora– aunque haya viento y agua de sobra para producir la mayoría de la electricidad. De manera que quemamos combustible radiactivo para alimentar nuestras lámparas y vitrocerámicas, cuando podríamos hacerlo de manera inocua mediante la fuerza del viento.

El sector del gas natural, cuyas centrales sí son flexibles, ha puesto el grito en el cielo, porque últimamente se encuentra en la incómoda situación de tener que achicarse entre la pared de la producción nuclear y la espada de la producción renovable. Así pues, vamos a olvidarnos de las supersticiones ecologistas. Los residuos nucleares son inocuos, las centrales nucleares son absolutamente seguras. El ATC podría estar sin problemas en la Puerta del Sol de Madrid. Lo único que les falta a las nucleares para ser perfectas es que se puedan apagar cuando no se necesitan. Mientras no cumplan este requisito, seguirán siendo el pasado y no el futuro de la energía.

La ilustración es una versión de la publicada en "Energía sostenible: objetivo 2030" de Mark Z. Jacobson y Mark A. Delucchi, Investigación y Ciencia, enero de 2010

Etiquetas:

viernes 13 de noviembre de 2009

Fantasías fósiles y realidades renovables


Un 50% de la electricidad procedente de fuentes renovables ya no es una utopía para un futuro lejano, sino una realidad que se puede alcanzar dentro de dos o tres años. A esta sorprendente conclusión están llegando no pocos analistas del sector. El País anunció el 9 de noviembre de 2009 que los aerogeneradores habían proporcionado ellos solos un poco más de la mitad de la electricidad que necesitaba el país durante más de cinco horas seguidas del día anterior. Otra noticia sensacional quedaba oscurecida por el relumbrón eólico: Red Eléctrica evaluaba en el mismo artículo la aportación total de la energía solar a la producción eléctrica en un 2,5 % a lo largo de todo el año 2009. Conviene recordar que hace pocos años esta contribución era inferior al 0,001 %, y que están en proyecto, construcción o licitación gran número de plantas solares, tanto fotovoltaicas como termosolares.

No sería de extrañar que el año que viene la contribución solar alcance el 6 % y el siguiente el 12 %. Eso ya son palabras mayores. Si se consigue que la contribución eólica supere el 20 % dentro de dos años, cosa muy factible –este año ya está en un 13%– y la hidroelectricidad se mantiene en su tradicional 10%, y le sumamos un 5 o 6 % de las centrales de biomasa, ya lo tenemos: un sistema eléctrico del que cualquiera podría sentirse orgulloso, casi a prueba de fallos debido a que la mitad de su producción vendrá de la gran central renovable, la única que nunca corre el riesgo de quedarse sin combustible. No es nada nuevo: ese era el porcentaje renovable de la producción eléctrica en España en 1970, bien es verdad que con un consumo bastante más reducido y basado exclusivamente en la energía hidráulica.

No es extraño que los tres grandes de la producción eléctrica convencional, antaño absolutamente dominantes, se sientan cada vez más amenazados. La feroz campaña antirenovable del sector nuclear ya lleva algún tiempo hablándonos de la maldad intrínseca de la energía eólica y solar, y hace poco Gas Natural se unió a las filas anti-renovables con unas declaraciones de su consejero delegado. Y luego está el carbón nacional, patriótico combustible repleto de CO2 y otras sustancias indeseables cuyo consumo el gobierno ha considerado oportuno primar, saltándose a la torera el protocolo de Kioto y el sentido común.

A pesar de la opinión sindical en contra, no es probable que quemar carbón nacional mantenga la actividad y el empleo mejor de lo que puedan hacerlo las energías renovables. El sector fósil se ha atrincherado en la fantasía de capturar y enterrar carbono, pero lo cierto es que a este ritmo podremos ver su declive en la producción de energía eléctrica en menos tiempo del que habríamos creído posible hace solo unos pocos años. Únicamente el petróleo aguanta el tipo, gracias a los muchos millones de vehículos provistos de anticuados motores de explosión que contaminan calles y carreteras. Pero incluso en este caso, no es probable que pueda frenar mucho tiempo más la popularización del vehículo alimentado con electricidad... renovable, por supuesto.

Etiquetas: ,

miércoles 14 de octubre de 2009

Milagro energético: las plaquitas y molinillos ya producen el 30% de la electricidad



Una noticia sensacional ha pasado inadvertida por los medios estos días atrás. Según fuentes del IDAE, el 30% del consumo de electricidad entre enero y julio de 2009 procedió de fuentes renovables. De esta cantidad, el 46% lo aportaron los parques eólicos, el 40 % las centrales hidráulicas, casi el 8% las placas fotovoltaicas y el 6% restante una mixtura de biomasa, biogás y residuos urbanos. Las centrales solares termoeléctricas todavía no aportan casi nada a la suma final, pero esto cambiará en poco tiempo si se llevan a cabo las previsiones de construcción de plantas eléctricas basadas en esta tecnología.

Las cifras del IDAE muestran que la central eléctrica renovable ya funciona a pleno rendimiento. Esta central se reparte por todo el territorio en millares de instalaciones eólicas, fotovoltaicas, hidráulicas, de biomasa, etc, y ya no depende de los caprichos del clima. Hasta hace pocos años, un año bien surtido de lluvias era un año bueno para la electricidad renovable, que dependía abrumadoramente de las centrales hidroeléctricas. Hoy la central renovable ya no depende en exclusiva de la lluvia, sino del funcionamiento de la maquinaria atmosférica en conjunto y de la radiación solar, captada directamente o a través de las plantas.

Así que, a menos que el mundo se pare de repente y el sol se oscurezca, tenemos garantía de abastecimiento energético para rato. Ahora se trata de dar un pequeño paso más, cosa de pocos años a este ritmo: alcanzar el 50% de electricidad renovable. Tal vez sea este un camino más sencillo y eficaz de reducir la emisión de CO2 que el berenjenal de derechos de emisión y sutiles mecanismos made in Kyoto que tenemos en la actualidad.

Etiquetas:

miércoles 19 de agosto de 2009

Otra vez habrá que mirar al cielo en otoño


Nada menos que 4.500 hectómetros (4.500.000.000.000 litros) ha vertido el río Ebro al mar entre enero y mayo de 2009, informa el diario ABC. Que un río vierta agua al mar parece normal. Mucha gente lo cree desde la escuela, cuando aprendíamos de memoria estos famosos versos

Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar
que es el morir.

escritos hacia 1477 por Jorge Manrique. Don Jorge no conocía la avanzada tecnología hidráulica actual. De ser así, habría escrito

Nuestras vidas son los ríos
que (gracias a la falta de infraestructuras de acopio de agua, por la equivocada política hidráulica socialista) van a dar a la mar (desperdiciando así millones de metros cúbicos de agua)
que es el morir.

¿Qué podemos hacer? Lo cierto es que hay soluciones. Si toda la cuenca del Ebro estuviera completamente alicatada no se desperdiciaría ni una gota del agua de lluvia (los fabricantes de baldosas, que abundan en la cercana provincia de Castellón, se pondrían muy contentos). La idea es convertir toda la cuenca en una gigantesca superficie impermeable, por donde discurra el agua camino de innumerables depósitos y reservorios. Así no seguiríamos como en los tiempos de Jorge Manrique, mirando al cielo para ver si llueve.

Etiquetas: ,

miércoles 1 de julio de 2009

El fin de la civilización de la combustión


Hacia 1700, ya no quedaban bosques en Inglaterra, por lo que hubo que recurrir al carbón para calentar las casas. Londres estaba ya en 1750 “sumergido en el pecado y en el humo de carbón mineral”. Desaguar las minas de carbón en el húmedo clima inglés exigía gran cantidad de energía, que las norias tiradas por caballos apenas podían proporcionar. Las bombas de vapor salvaron la situación. Pronto se vio que quemar combustible para producir trabajo útil a través de fluidos de alta temperatura se podía aplicar a casi cualquier máquina, incluyendo a los carruajes. Así surgió nuestra civilización.

Más de dos siglos de experiencia es suficiente. Ya hemos quemado demasiados billones de toneladas de carbón, petróleo y combustible nuclear, dejando de paso a nuestros descendientes la cantidad proporcional de gases no deseados y radiactividad en la biosfera. Ya es tiempo de abandonar el sistema basado en la combustión de abastecimiento de energía. Puede que sigamos quemando leña, pero el resto debería tener la cortesía de desaparecer.

La civilización basada en quemar cosas está dando sus últimas boqueadas con iniciativas como el “carbón limpio”, los motores de gasolina “ultraeficientes” o las centrales nucleares de quinta o sexta generación “100% seguras”. Nada de esto es el futuro, sino tentativas de alargar una situación insostenible. Hoy mismo, aparecen declaraciones en los periódicos de Patrick Moore, fundador de Greenpeace y ardiente defensor de la civilización combustible, variante atómica: “la energía nuclear es el futuro”. James Watt, uno de los padres de la máquina de vapor allá en 1784, no estaría de acuerdo. Si Watt viviera hoy, no creo que dedicara mucho tiempo a tecnologías obsoletas: estaría trabajando en las tecnologías solares de alto rendimiento, procesos de mejora de la eficiencia o gestión inteligente de las centrales virtuales renovables.

Etiquetas: ,

viernes 26 de junio de 2009

Aviones sin ventanas


Alumnos y alumnas de la Universidad Politécnica de Valencia han tenido una supuesta gran idea para reducir el impacto ambiental de la aviación: aviones sin ventanas. Al eliminar las ventanas, disminuye mucho la complejidad del fuselaje, se reduce peso, y la aerodinámica mejora. En total, el ahorro de combustible podría llegar a un 20% . Y los costes de fabricación del aparato también bajarían.

Los estudiantes y profesorado anejo, empeñados en que su idea es buena, responden a la objección psicológica blandiendo una encuesta entre pasajeros habituados al avión que señala que “a la gran mayoría no le importaría” . Añaden que la reducción de costes que supone un avión liso podría ser útil para las compañías low cost: ¿Londres- Madrid a 12 céntimos de euro? En fin, viajaríamos como paquetes inertes, aunque, eso sí, pagando poco y con baja emisión de CO2.

Esta idea politécnica valenciana es la última vuelta de tuerca de la progresiva eliminación del paisaje aéreo. Los primeros aviones comerciales tenían grandes ventanas cuadradas, una para cada pasajero, que podía disfrutar sin límite del placer de contemplar la tierra desde el aire. Hoy día, lo normal es que sólo uno de cada tres o cuatro pasajeros disfrute de ventanilla, que se ha reducido a una mirilla del tamaño de una cuartilla. Y hasta eso estaría a punto de desaparecer, si prospera la idea de los estudiantes. ¡Esperemos que nunca se ponga en práctica!

Etiquetas: ,

martes 9 de junio de 2009

Pánico renovable


Ustedes deben recordar el movimiento antinuclear, que tuvo su auge hace dos o tres décadas, que tenía como símbolo un sol sonriente rodeado por la leyenda ¡¿Nucleares? No, gracias”. En forma de chapa, se repartió por millones y fue sin duda el más conocido de los símbolos del ecologismo.

Hoy podemos ver el nacimiento de un nuevo movimiento, el antirrenovable. Los antirrenovables le tienen verdadero pánico a la idea de poner nuestro futuro, y el de nuestros hijos, en manos de “molinillos” y “plaquitas”. Los llamados despectivamente molinillos suelen tener unos 50 metros de altura, y las plaquitas solares producen tanta electricidad como una central nuclear (por ejemplo, Garoña), pero el sarcasmo queda.

El movimiento antirrenovable usa como argumento principal la inconstancia de estas energías. “No siempre sopla el viento” (completamente cierto), “el sol no brilla por la noche” (una verdad como un templo), etc. Ignoran que de un recurso aleatorio se puede sacar un suministro constante gracias a la tecnología. No hay recurso más aleatorio que el agua de lluvia en la mayor parte de la península Ibérica, y sin embargo nos apañamos para tener agua corriente casi todos los días del año.

Los antirrenovables pueden estar tranquilos. Podría darse la circunstancia de carecer simultáneamente de sol, viento y agua, pero eso equivaldría al fin del mundo, y entonces la cuestión energética sería la última de nuestras preocupaciones.

Etiquetas: ,

jueves 4 de junio de 2009

En el día de nuestra fiesta mayor: energías de pasado y de futuro


Un año más, puntual como la procesión del Corpus en Toledo, llega la fiesta oficial del medio ambiente. Data esta celebración de 1972, cuando se celebró en Estocolmo la primera reunión mundial sobre el planeta y sus achaques. El mundo era muy distinto entonces. El petróleo y las nucleares eran las energías del futuro, y las renovables estaban bien vistas porque nadie las tomaba en serio.

Paradójicamente, en España más de la mitad de la electricidad ese año era de origen renovable. Procedía de millares de centrales hidráulicas repartidas por todo el país. No existían los aerogeneradores y las células fotovoltaicas apenas habían salido de los laboratorios.

Hoy, el petróleo y las nucleares son las energías del pasado, y las renovables empiezan a ser muy mal vistas (por los representantes de las dos energías antes citadas) porque empiezan a ser tomadas en serio. Nadie en su sano juicio habría pensado en 1972 que llegaría un día en que las energías renovables serían objeto de una dura campaña de desprestigio.

En 2009 esta campaña arrecia: con excepción de haber matado a Prim, se las acusa de todo lo demás: las energías renovables destruyen empleo, son carísimas, volubles, inseguras, inconstantes, volátiles, de extrema izquierda y sectarias. Que lástima.

Pero los hechos indican una dirección muy clara. A la altura del 5 de junio de 2009, día mundial del medio ambiente, el motor de petróleo y el reactor nuclear parecen viejos dinosaurios que se resisten a dejar su puesto a otras especies que no necesitan catalizadores, filtros antihumos, planes de emergencia para los pueblos cercanos o guardias armados.

Etiquetas: ,

viernes 29 de mayo de 2009

Garoña y la fotovoltaica


Hay veces en que aparecen maravillosas noticias en la prensa. Ayer mismo aparecieron las declaraciones de la CEOE abogando por mantener en funcionamiento la central nuclear de Garoña. Dice la organización patronal que la central nuclear produce 3,5 TWh, lo que equivale a la producción de todo el parque fotovoltaico de España, pero a un coste diez veces inferior.

Recordemos que el estupefaciente estudio de la Universidad Rey Juan Carlos sobre empleo y energías renovables cifraba en 2,2 los puestos de trabajo destruidos (sic) por cada puesto de trabajo en el sector verde, y aumentaba la cifra a 7,5 si la energía renovable era fotovoltaica.

Hay muchos elementos para celebrar en las declaraciones de la CEOE. Lo primero, que por fin disponemos de una cifra oficial de producción fotovoltaica. Lo normal es que la producción eléctrica de este tipo quede oculta en el epígrafe “producción en régimen especial” en las estadísticas oficiales. Y esta cifra no es mala: 3,5 TWh es casi el 1,3 % de la demanda eléctrica total en España el año pasado.

Y que esta producción eléctrica solar sólo cueste diez veces más que la producción nuclear (según la CEOE) también es una buena noticia. Es más o menos la diferencia de coste que hay entre el jamón de jabugo y las hamburguesas que se anuncian en televisión. Dentro de un cuarto de siglo, los paneles fotovoltaicos seguirán produciendo electricidad limpiamente.

En ese período de tiempo, las centrales nucleares seguirán produciendo electricidad entre infinitas medidas se seguridad, contenedores herméticos, guardias armados, convoyes de transporte de residuos radiactivos, minería de uranio a cielo abierto, simulacros de evacuación de la población que vive próxima a las centrales, estimaciones de víctimas en caso del accidentes posibles, etc. Como verán, no hay color.

Etiquetas: ,

jueves 28 de mayo de 2009

La memoria histórica de la energía nuclear


La expectación crece por momentos. Faltan pocos días para que Consejo de Seguridad Nuclear dictamine si se cierra o no la central de Garoña. ¿Caerá como cayó la central nuclear de Zorita? El futuro energético de España pende de un hilo. Foro Nuclear amenaza con terribles subidas de la luz si se cierra la central. El poderoso lobby pronuclear insiste: o la energía nuclear o el caos. Garoña o el fin del mundo.

Con vistas a aportar argumentos al Gran Debate Nuclear que ruge en los medios de comunicación, recogemos aquí una descripción de los planes energéticos para España publicada en el diario Mediterráneo el 22 de septiembre de 1971, el mismo día en que el dictador Franco inauguraba la central atómica de Garoña:

“La central nuclear de Santa María de Garoña es el segundo eslabón de una cadena –el programa nuclear español– que, para 1983, tiene previsto que el 53,9 por ciento de la producción total de energía eléctrica sea de origen nuclear.
La primera central electronuclear de España fue la de Zorita (Guadalajara) y la tercera está prevista para 1973, en Vandellós (Tarragona). Para dentro de doce años contaremos con 34 centrales.”

¿Tuvo que ver la democracia con que nunca se llevaran a cabo estos fantásticos planes nucleares en España? Lo cierto es que fueron puestos en marcha bajo un régimen dictatorial, y que cuando se pudo hacer (y antes) mucha gente manifestó su rechazo a la energía atómica. Si el lobby pronuclear quiere re-nuclearizar España, no le bastará con asustar a la gente con subidas en el recibo de la luz: tendrá que usar argumentos más sólidos capaces de convencer a los ciudadanos.

Etiquetas: ,

viernes 27 de marzo de 2009

35 caballos contra 580: no hay color


El Tata Nano, ya a la venta en India, mide tres metros de largo, tiene una potencia de 35 caballos y puede transportar a cuatro personas. Si se le cambiara el motor de gasolina por uno eléctrico (la potencia eléctrica necesaria sería sólo de 26 kW) sería el coche perfecto.

La mayoría de los coches a la venta en nuestro país ocupan aproximadamente el doble de espacio y tienen potencias –y consumos de combustible– entre catorce y cuatro veces superiores.

El Nano parece insuperable por su relación prestaciones-precio. Sólo tiene un problema: es simplemente un vehículo de transporte. Ahora veamos lo que da de sí un coche de verdad: “Te has subido en el Audi SR6, has arrancado sus 580 caballos de potencia y sólo el rugido que penetra por los cristales ya te transporta a otro mundo. El trayecto hasta el supermercado hasta te motiva”. Sin comentarios.

Cualquier ecologista maniqueo pediría simplemente la prohibición de estos cochazos. No es necesario llegar tan lejos. Todo el mundo está de acuerdo en que las vias públicas deberían estar reservadas a coches de transporte como el Nano, a ser posible eléctricos. Pero también debería haber junto a cada ciudad un circuito para coches de placer, compuesto por decorados de casas y supermercados, donde los aficionados puedan experimentar el rugido del motor mientras conducen hacia el centro comercial.

Créanme, ganaríamos todos: los sufridos habitantes y respiradores de la ciudad (hace unos días la OMS cifró en dos años menos de vida la media de reducción de la longevidad que sufren los habitantes de las ciudades, gracias a los humos del tráfico) y los aficionados al automóvil.

Etiquetas: ,

martes 24 de marzo de 2009

Más tecnología y menos ahorro

En la Revista Ecologista nº 60, Francisco Heras Hernández escribe un artículo sobre la “Eficiencia tecnológica” en el que se comenta que no siempre una mayor eficiencia tecnológica reduce el uso de los recursos naturales.

Lleva razón al considerar que las mejoras tecnológicas (sistemas ahorradores de agua, viajes en AVE, compra de coches eficientes, etc.) no sólo pueden traducirse en una reducción de costes, en confort y reducción de servicios sino que llevan el “efecto rebote”: al ahorrar en un objeto o servicio podemos gastarlo en otro o usar el mismo con más frecuencia. Así podemos pensar que usar tecnología eficiente nos permite usarla más veces.

Esto me hizo recordar, a la hora del postre después de una comida opípara, que el café venía con endulcorante para cuidar la línea.

¿Tiene sentido esto?

Etiquetas: ,

martes 10 de marzo de 2009

Equipamientos improductivos


El País publicó recientemente en su portada un titular erróneo basado en datos de Red Eléctrica de España (REE): "Casi un tercio de la electricidad en España ya es renovable". En realidad debería decir "Bastante más de un tercio de la electricidad en España ya es renovable". La cifra de electricidad renovable que figura (31,4%) es la suma de la energía hidráulica de régimen ordinario y de la parte eólica del régimen especial, pero faltan por contabilizar otras de este régimen: la minihidráulica, la solar, la procedente de la biomasa, etc. Todo ellas en conjunto se acercan al 40% de la energía eléctrica producida.

La razón por la que Red Eléctrica de España se niega a proporcionar el dato redondo de producción eléctrica renovable es desconocida, pero el caso es que obliga a prolijos cálculos a todos los que siguen expectantes el rápido camino hacia la sostenibilidad de la energía eléctrica en España. Amigos de REE, proporcionen este dato. A ustedes no les cuesta nada, y serviría de enseñanza a aquellos que, como el presidente de turno de la Unión Europea, Vaclav Klaus, llaman “equipamientos improductivos” a las centrales de energía sostenible.

Etiquetas: ,

viernes 13 de febrero de 2009

Quiero un coche eléctrico

Asistí ayer 11 de febrero a la exposición de coches eléctricos celebrada en el Parque del Retiro en Madrid, y me encantó ver tantos modelos de automóviles (SEAT, Peugeot, FIAT, Mitsubishi, REVA), motos (Bereco, Vectrix, E-max, Oxygen) bicis, autobuses y furgonetas (Teycars, Dilixi, Piaggio) listos para abordar las carreteras, sustituyendo a los “troncomóviles” contaminantes y ruidosos que tanta polución y problemas causan.

Lo que más me llamó la atención fue el sigilo de estas máquinas.
Estando a menos de un metro del SEAT León Twin Drive Ecomotive, no pude siquiera diferenciar si lo que pasaba por allí era un felino o realmente un coche.
Parece ciencia ficción, pero felizmente en este caso no lo es. Así, se están dibujando fechas reales para la comercialización de estos automóviles, posiblemente entre el 2010 y 2014. Por ahora, ya podemos comprar coches híbridos (los que puedan permitírselo, claro).

Pero no critico por criticar. Según estudios de la OMS (Organización Mundial de la Salud), la contaminación por el tráfico rodado crea una “epidemia oculta”, provocando 250.000 muertes al año en Europa. Esto no es moco de pavo, y además es un hecho cotidiano.
Diariamente vengo a la ciudad en autobús desde la sierra donde resido, y algunos días es espectacular ver la enorme y sucia cúpula que irradia Madrid.

Ahora párense a imaginar una nueva capital, en la que se pueda respirar a pleno pulmón y al alzar la vista no encontremos un cielo enfermizo sediento de oxígeno.

Lo que tenemos que hacer los ciudadanos es pedir que al menos se cierre la circulación a automóviles contaminantes en la ciudad (a partir del 2010 el Ayuntamiento de Madrid restringirá el tráfico de los vehículos altamente contaminantes) y acelerar el proceso de retirada de vehículos que se mueven con petróleo, para sustituir y “adoptar” cuanto antes a estos nuevos y respetuosos coches eléctricos.

Etiquetas: , , ,

viernes 16 de enero de 2009

El argumento pronuclear definitivo


Los partidarios de la energía nuclear acaban de encontrar el argumento definitivo para defender su producto: la energía nuclear es la energía de los valientes. Es decir, la energía nuclear es peligrosa, sí, pero más peligroso es depender de los caprichos de los sátrapas orientales que nos proporcionan gas y petróleo. De manera que dejémonos de las pusilánimes energías renovables (que además no funcionan cuando no hace sol o no sopla el viento) y pongámonos ahora mismo a construir unas cuantas viejas y buenas centrales nucleares.

Argumento complementario de este es el que se puede llamar “de perdidos al río”. Aunque eliminemos todo rastro de centrales nucleares en España, Francia está llena de ellas, y Marruecos no tardará en seguir su ejemplo. De manera que ¿por qué preocuparse, si (a efectos de la seguridad de nuestras vidas y haciendas) nos da lo mismo tener o no tener centrales nucleares en nuestro país?

Llegados a este punto, hay que significarse: Sí, soy un cobarde energético. Prefiero la blandenguería de las energías renovables a las valerosas iniciativas nucleares. En realidad, creo que una forma de energía comercial que exige un perímetro de seguridad triple a base de alambradas electrificadas no nos conviene de ninguna manera.

Etiquetas: ,

martes 2 de diciembre de 2008

Coches cuesta abajo


Las ventas de coches están cayendo rápidamente, hasta un 50% menos en el mes de noviembre de 2008 comparadas con el mismo mes del año anterior. Caen con especial estrépito las ventas de todoterrenos, unas tres cuartas partes, y aguantan algo mejor los vehículos pequeños. No es noticia para pasar por alto, porque hay decenas de miles de puestos de trabajo en juego. La industria automovilística está pidiendo desesperadamente ayudas al gobierno.

A muchos kilómetros de distancia, en Bruselas, la Unión Europea acaba de aprobar la exigencia de una limitación de las emisiones de CO2 de los vehículos, tras un forcejeo de años con la industria automovilística, reticente a emplear motores pequeños de baja emisión en los vehículos que fabrica. En conclusión, el coche eléctrico se ve cada vez como una salida razonable para la industria.

Una bajada de las ventas de un 50% en un bien de consumo indica que se trata de un artículo de semilujo. En realidad, los coches más baratos se siguen vendiendo mal que bien. La industria automovilística no fabrica ya vehículos utilitarios para el transporte, sino sofisticadas máquinas diseñadas para realzar el estatus de las personas que los compran, y esto se refleja en unas ventas demasiado dependientes de los períodos de euforia económica. Tal vez si fabricaran coches más sostenibles sus ventas serían también más sostenidas.

Etiquetas: ,

martes 4 de noviembre de 2008

La amenaza de las nanotecnologías

Qué es la nanotecnología?

Es una nueva ciencia que emerge del nexo entre la biología y la tecnología de la información y del conocimiento a escala nanométrica. Un nanometro es del tamaño promedio de una molécula de material o de un virus. Es la manipulación de la materia a escala atómica y molecular.

En la actualidad, se avanza con rapidez en nuevos desarrollos que suponen un desafío y un cambio de paradigma científico.

¿Cuales son los ventajas y posibles inconvenientes de la nanotecnología?

Eso tendrá, ciertamente, un fuerte impacto en las sociedades. La introducción y desarrollo de esta nueva tecnología traerá consigo beneficios y riesgos para la sociedad, pero configurará también la posibilidad de materializar nueva una naturaleza inédita que puede tener repercusiones en los ecosistemas naturales.

Para algunas personas, la nanotecnología es una ciencia prometedora y una oportunidad para la competitividad a través de la innovación. Una vida mejor gracias a la química.

En mi opinión, nos adentramos en nuevos territorios, también en lo que a riesgos se refiere. Las propiedades de estas novedosas nanopartículas son todavía, en gran parte, desconocidas.
Sin embargo, la investigación de los riesgos es casi-inexistente. Según la revista Recupera nº 55 de julio 2008, sólo un dólar de cada 300, aproximadamente, se destina a investigar los riesgos de las nanotecnologías.

¡Pero, las nanotecnologías han entrado ya en el mercado y en los entornos laborales!
Por ejemplo, existe un tejido que no se mancha, envases de alimentos que dan a los productos una apariencia de alimento fresco y de calidad, crema de protección solar que absorben los rayos UV, gafas imposibles de rayar…

No tenemos normativa que obligue a tratarlas específicamente en tanto que no se tengan pruebas que demuestren su impacto negativo y peligrosidad. Tampoco existe información, ni participación, ni propuestas para los ciudadanos …

Un punto clave es la evaluación de riesgos. Mientras tanto, se está trabajando en un vacío de conocimientos de los efectos que potencialmente atenta a la salud.

La administración debe comenzar a actuar ya, tomando datos sobre empresas, haciendo un seguimiento de la situación. Pero, además, debería favorecer la adopción de una política europea para regularse la introducción de nanopartículas en los entornos laborales.
Está regulación debe hacerse AHORA, antes de dar el salto desde los laboratorios a la producción masiva.

La controversia crece cuando no se permite la participación del público en estos procesos.
Los promotores de la nanotecnología desean arbitrar mecanismos de participación ciudadana y de difusión de las innovaciones que bloqueen ese posible escenario de rechazo generalizado. Observamos unas tendencias a la privatización del conocimiento.

Entonces, podemos preguntar: ¿para qué sirve esta tecnología? ¿quién se responsabilizará de los daños?

Etiquetas: ,

jueves 30 de octubre de 2008

Las plantas solares fotovoltaicas: auténticas fábricas de energía del futuro.


Como bien sabemos, España es un país perfecto para la generación de energía a través del sol, ofreciéndonos dos grandes beneficios: energía limpia y crecimiento económico por vender dicha energía.

Desde la entrada en vigor del Plan de Fomento de las Energías Renovables en el año 1999 hasta el año 2004, se ha instalado una superficie de aproximadamente 359.541 m2 dedicados a la producción de energía solar. Sin embargo, el mercado interior se encuentra bastante por debajo del potencial de España.
Los costes iniciales de instalación, la escasa información y las irregularidades de arquitectos y constructores son las principales causas de la ralentización del crecimiento en este sector.

Los beneficios económicos que se prevé tener para las instalaciones solares fotovoltaicas están en torno a los 32 céntimos por kilovatio hora (para instalaciones de suelo y de techo) y 34 céntimos por kilovatio hora para la pequeña producción en cierto tipo de instalaciones especiales, según el Real Decreto 1578/2008 publicado el pasado 26 de septiembre de 2008 de retribución de la actividad de producción de energía fotovoltaica mediante tecnología solar fotovoltaica.

Por otro lado, hay que hablar de las subvenciones que recibe esta tecnología. Este año, el coste de esas subvenciones será de 800 millones de euros, lo que supone un tercio de todas las ayudas a las energías renovables.
En la actualidad, las energías renovables generan aproximadamente el veinte por ciento de la electricidad en nuestro país. Pero hay que resaltar un dato, la energía fotovoltaica sólo genera el 1,4%, entonces…¿qué va mal?

Lo de siempre: la tecnología ya existe y está a nuestro alcance, pero desarrollarla no interesa porque los que podrían impulsarla ya tienen intereses en las energías fósiles.
Ya va siendo hora de que miremos hacia el futuro y nos demos cuenta de que no podemos seguir con este modelo de derroche energético e insostenibilidad.

Etiquetas: , ,

viernes 11 de julio de 2008

Nucleares y renovables


No ocurría desde 1985, cuando la energía nuclear crecía rápidamente año tras año. Según el IDAE, las energías renovables produjeron más electricidad que las centrales nucleares en 2007.

Etiquetas:

martes 24 de junio de 2008

Una pesadilla de aire acondicionado


Llega el verano, la estación polar en las grandes ciudades españolas. La temperatura exterior sube por encima de los treinta grados, pero muchos sevillanos, madrileños o barceloneses están tan frescos, a 18 grados o menos, en sus lugares de trabajo o domicilios particulares.

Inventado en origen para la refrigeración de cines en Estados Unidos, el aire acondicionado (abreviadamente “el aire” en español moderno) ha pasado en nuestro país de ser una curiosidad existente en algunas embajadas de postín a ser un artículo de primera necesidad. Ya hace algunos años que los picos de consumo eléctrico no se dan en invierno, sino en plena canícula.

El problema del aire acondicionado es que es un gran sumidero de energía eléctrica. En realidad, consiste simplemente en convertir toda la casa o toda la oficina u hotel en un enorme frigorífico, pues su principio de funcionamiento es idéntico. En paralelo, la arquitectura ha tirado por la borda todos los principios del aislamiento térmico, que ya sólo podemos experimentar con el fresco que sentimos cuando entramos en el portal de un edificio antiguo en un día abrasador.

Tampoco se sabe gran cosa de las técnicas de refrigeración pasiva (la más sencilla consiste en abrir las ventanas y persianas muy temprano y cerrarlas después el resto del día). Se suele ignorar que unas pocas plantas en el salón o un simple recipiente lleno de agua reduce la temperatura varios grados. Esperemos que el encarecimiento de la electricidad revitalice estas prácticas.

Pero lo peor es el ruido. Puede ser el aire acondionado del vecino, un cajón que sobresale por una ventana del patio, o el enorme sistema centralizado de un hotel o edificio de apartamentos próximo, que ocupa buena parte del tejado. En todos los casos, escucharemos durante todo el día la trepidación de un compresor… o de varios. Desde mediados de junio a mediados de septiembre, se acabó el descanso acústico nocturno en las ciudades.

Etiquetas: ,

jueves 10 de abril de 2008

La verdad sobre el transporte aéreo


En un artículo recientemente aparecido en su Atlas Medioambiental, Le Monde Diplomatique en español frunce el ceño y nos acusa de “recurrir al avión como si fuera un autobús”. El artículo se titula precisamente “Para liberarse del automóvil y del avión”.

Esta actitud es bastante corriente entre los defensores del planeta. El automóvil y el avión de pasajeros son las dos bestias negras del transporte. Sin embargo, hay muchas razones por las que el avión debería salir de esta nefasta clasificación.

El avión es una modalidad del transporte público, y como tal merece las alabanzas reservadas al autobús, el tren o el metro. Podemos atacar todo lo que queramos la conducta del tiburón de las finanzas que viaja en un jet privado, pero deberíamos respetar a la gente que hace turismo o viaja para ver a su familia en algún lejano país, y no puede hacerlo de otra forma que tomando el avión.

La velocidad media de un automóvil en la ciudad es de 13 ó 14 km/h. La del avión surcando los cielos es de 900 km/h, unas 70 veces superior. Por esta razón, comparar las cifras de consumo de combustible por pasajero y kilómetro de un avión de pasajeros y de diferentes vehículos terrestres es absurdo. Además, estas cifras (salvo en el caso de trayectos aéreos muy cortos en aviones pequeños) no son muy desfavorables: un avión tan grande como el Airbus 380, lleno al completo, gasta sólo unos 3 litros por pasajero cada 100 km.

El automóvil en la ciudad sirve para hacer trayectos cortos: de unos 25 km. como media. El avión de pasajeros de cercanías vuela unos 1.500 km. y los de largo recorrido hasta 18.000. El avión convierte el mundo en un pañuelo, tanto para lo bueno como para lo malo, mientras que el automóvil en la gran ciudad se limita a transportar a paso de caracol, a la mitad de sus habitantes produciendo por el camino el 80% del ruido y de la contaminación atmosférica que sufre todo el mundo en la ciudad.

Etiquetas: ,

martes 18 de diciembre de 2007

Peugeot apuesta por los polvos mágicos


Opina la casa Peugeot, en su última campaña publicitaria, que los coches, en el futuro (se supone que muy lejano) se moveran con electricidad, polvos mágicos o vapor de nubes. Y que, mientras esto ocurra, podemos seguir disfrutando de sus petardeantes modelos de gasoil y gasolina, ecológicos puesto que emiten comparativamente menos CO2 que la media del sector.

El anuncio (que se puede ver aquí) es de una sinceridad insólita en el sector de los anuncios de coches. El mensaje de Peugeot es claro: la sostenibilidad son imágenes de científicos locos, frikis inventores, aquellos chalados con sus locos cacharros y los inventos del TBO, todo ello situado en un futuro nebuloso. Hoy día tenemos, gracias a Dios, el viejo y sólido coche de gasolina (inventado hacia 1876), y todo lo demás no dejan de ser señuelos para ecologistas de pocas entendederas.

Lo más extraño es que Peugeot tiene 4 modelos entre los diez primeros de la lista oficial de coches menos contaminantes proporcionada por el IDAE. Si necesitan un argumento de venta, ¿no podrían hablar de lo que ya tienen, sin necesidad de meter en el mismo saco el vehículo eléctrico y los polvos mágicos?

Etiquetas: ,