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viernes 5 de febrero de 2010

Alimentos absurdos


Seguro que ha visto el anuncio del colesterol. Un hombre apesadumbrado narra que él toma sus ensaladas, y hace algo de deporte, pero claro, comete excesos a veces –interviene su esposa, con cara de preocupación– y (pausa dramática seguida de música fúnebre) su colesterol sigue subiendo. Ante este callejón sin salida, cualquiera buscaría el frasco de veneno o el puñal para suicidarse. No hace falta. Aparece en ese momento como por arte de magia un frasquito de Tranacol® o algo parecido, y el problema queda resuelto instantáneamente: no hay más que tomar una jícara del producto milagroso al día, durante todos los días de tu vida, para mantener a raya el mortífero colesterol.

Ante este pasmoso alarde de charlatanería, el consumidor tiene poca defensa. Desde hace décadas, la ciencia médica –cuyo desprecio de la alimentación sana como base principal de la salud es absoluto– ha atornillado en nuestro cerebro la idea de que el colesterol es malo, hasta el punto de que la gente dice con tristeza “tengo colesterol” con el mismo tono con que diría “estoy envenenado”. También tenemos azúcar, triglicéridos, velocidad de la sangre, las transaminasas por las nubes, estamos demasiado gordos y el electro todavía normal pero acercándose a niveles peligrosos: hay que vigilar el colesterol.

La imaginativa industria de la alimentación ha respondido a estas nuevas amenazas más o menos ficticias para la salud con verdadero entusiasmo. Por un lado, no venden cantidades ingentes de comida de baja calidad a precios solo aparentemente baratos, pues la relación calidad precio es pésima. Esta comida nos enferma, como es lógico. Por otro lado, nos venden el contraveneno en pulcras botellitas de plástico y cajas de cartón: Tu dosis diaria de fruta en un pequeño envase de plástico que contiene las vitaminas que se supone que contiene una manzana, pero que no es una manzana, y cuesta cinco veces más que una manzana. Tu dosis diaria de fibra. Tu dosis diaria de trifidus (activus), para ir a donde ya sabes.

Estamos gordos no porque seamos viciosos, sino porque ingerimos enormes cantidades de alimentos con la esperanza de encontrar en alguna parte alguna partícula de verdadera comida. Llámese Slow Food o Sentido Común, cada vez más gente está harta del continuo insulto a la inteligencia a que nos somete parte de la industria alimentaria. Menos mal que hay algunas buenas noticias. El panfleto de Michael Pollan “En defensa de la comida”, traducido aquí como “el detective en el supermercado” ha vendido 400.000 ejemplares. Y los alimentos ecológicos, con o sin etiqueta oficial, empiezan a ser tomados en serio, lo que no es de extrañar, pues son nuestros vitales conectores con la comida de verdad.

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lunes 25 de enero de 2010

Ecolujo: un capricho o una necesidad

El “ecolujo” o lujo sostenible, términos que a simple vista parecen contradictorios, parecen imponerse en el mercado de la alta costura y joyería. Atrás quedó la percepción de hippie y andrajoso vestirse con tejidos orgánicos y teñidos con tintes naturales, para pasar a formar parte de una moda exclusiva y “auténtica” como sinónimo de lujo. Así lo han adoptado prestigiosas firmas en los desfiles de moda más sonados. Usar fibras de bambú, de soja, algodón ecológico, de cáñamo, plásticos reciclados por Armani, Versace, Stella McCartney, las joyerías Tiffany & Co -que dejó de vender coral- y De Beers -que controla el proceso de extracción y comercialización de diamantes- es el último grito de lo “chic”.

La lista es interminable, desde la alta costura hasta las firmas más populares que como Zara y H&M que llevan ya unos años vendiendo prendas de algodón ecológico. Y nuevas líneas de afamadas marcas que tampoco dudan en crear colecciones “verdes”, como la próxima oferta de Tiziana Domínguez para Adolfo Domínguez.

No cabe duda que las preferencias del consumidor han logrado cambiar algunos procesos extractivos, de elaboración y comercialización de materias primas para volverlos sostenibles, mantenerse a flote en el mercado y no quedar fuera de las elecciones del consumidor.

El “ecolujo”, un capricho del consumidor y una necesidad de los comerciantes.

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martes 5 de enero de 2010

El dilema del huevo


Coja una lupa, acérquese a la nevera y examine con atención el primer huevo de gallina que encuentre en el departamento correspondiente. Verá una secuencia de letras y números de color rojo en la superficie del huevo. Si el primer número es un 0 o un 1, está usted de enhorabuena: se trata de un huevo puesto por gallinas criadas en razonables condiciones de calidad de vida. Porque los animales también tienen calidad de vida, como los humanos. Si el número es un 3 o un 4, podrá estar seguro de que la corta vida de las gallinas que han puesto ese huevo ha sido cruel y penosa. Porque las gallinas también pueden llevar vidas crueles y penosas, como los humanos.

Si mira en la caja donde compró los huevos con el número 4, verá que pone algo así como “huevos procedentes de gallinas criadas en jaulas”. Las jaulas en cuestión miden unos 25 cm. de ancho y contienen dos o tres animales. Imagine dos o tres gallinas vivas pernoctando dentro de su microondas. Hay millares de jaulas superpuestas en hileras, ocupando todo el espacio disponible de las naves donde se crían. El total de gallinas en una instalación de este tipo puede ser fácilmente de 50.000. Los animales tienen el espacio justo para bajar el pico, recortado generalmente para evitar que se hieran a sí mismas o a sus compañeras de jaula, y comer de una cinta continua que les lleva un alimento cuya composición es mejor no saber con detalle.

Cualquier persona decente haría lo posible para no consumir jamás huevos procedentes de estas instalaciones. Están marcados en la caja y señalados con el número 4 en cada unidad. Pero hay un problema: cuestan de 1 a 2 euros la docena, según el tamaño, mientras que los clase 0 ó 1 salen por 3 ó 4. Pues bien , amigo, ha llegado la hora de sustituir la cantidad por la calidad. El huevo siempre fue un alimento escaso en España, hasta el punto que un dicho popular bastante siniestro decía “cuando seas padre, comerás huevos”. Más tarde la producción avícola se industrializó de tal manera que los precios bajaron tanto que, hacia 1985, el consumo de huevos era de unos 300 por persona y año. Un consumo tan exagerado no se podía mantener, y hoy en día es de unos 200. Y lo más seguro es que una cifra mejor para nuestra salud esté en un consumo de huevos en torno a los cien anuales, dos a la semana.

Usted no sabrá que hacer con todo el dinero que ahorra dejando de comprar tantos huevos, de manera que ahí va una sugerencia: inviértalo en comprar huevos de clase 0 ó 1. Su salud, y las propias y esforzadas gallinas, se lo agradecerán. Y olvidaba decir que también contribuirá a reducir notablemente su huella ecológica. Recuerde que compartimos el planeta con muchos millones de personas que también tienen derecho a comer bien.

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lunes 1 de junio de 2009

Un empuje a la compra de coches

El Gobierno y los fabricantes de automóviles han destinado 1.500 euros de ayuda directa por la compra de un coche nuevo (siempre que se entregue otro para el desguace). Además las CC AA, con cargo a sus presupuestos pueden optar por aumentar esa ayuda hasta con 500 euros extras.

A todo esto, Kia Motors acaba de decidir mejorar la ayuda con hasta 8.500 euros por la compra de uno de sus modelos más grandes. Y no se olvide del ofrecimiento de la compañía Hyundai “si te quedas en paro te pagan el coche”. Los fabricantes están desesperados. ¿Es esto suficiente para sucumbir a la tentación?

En mi caso todavía no lo es. El sistema de transportes de Madrid es digno de elogiar, cubre mis necesidades con cochecito de bebé a cuestas.

Pero para aquellos que quieran hacerse con un coche nuevo, estas son las ayudas autonómicas:

Si usted vive en Andalucía, Aragón Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura, Canarias y País Vasco puede beneficiarse con 2.000 euros por la compra de un coche nuevo. En Navarra, Galicia, Comunidad Valenciana y Castilla-León se beneficia con un tramo de ayuda que va de 1.500 a 1.999 euros.

Si está empadronado en Madrid olvídese de estos 2.000 euros. Aquí recibirá una reducción directa del 20% por matriculación, y entre un 15 y 38% en La Rioja. La ayuda aquí, por la compra de una coche mediano, no supera los 200 euros de media.

En Cataluña, se amplían las ayudas a coches con emisiones superiores a 149 gramos de CO2 por kilómetro fijado por el Gobierno. También se amplía la ayuda para motocicletas y ciclomotores.

Murcia y Baleares aún no han decidido.

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viernes 24 de abril de 2009

Xocolate sí, ¡transgénicos no por favor!

Soy una adicta al chocolate y sigo el rastro de los buenos Xocolates, evito comprar a algunas compañías, como Nestlé que se abastece de cacao producido por indígenas chiapanecos mexicanos a precios de oligopolio.

Con otro carácter, no sé si peor….. seguro que sí para la salud, la empresa chocolatera Mars, que al parecer compra el cacao a productores africanos, ha iniciado una cruza temible. Una nota publicada por el periódico El Mundo del pasado 13 abril, revela que la gigante Mars ha fijado sus objetivos “sostenibles” para el 2020. He quedado francamente sorprendida y furiosa con lo que paso a contar.

Como muchas empresas empeñadas en vendernos la idea de “sostenibilidad” de sus productos o acciones, cuando en realidad no son sostenibles ni cumplen ningún marchamo ecológico, los ejecutivos de Mars han decido embaucar con una inversión de 7 millones de euros a los productores de cacao, “..para diseñar el mapa completo del genoma del cacao y poder así ayudar a cultivar árboles que puedan sobrevivir a los rigores de las sequías, y de las epidemias, para asegurar una provisión de cacao estable y de alta calidad en el futuro”, dijo Howard-Yana Shapiro, directora del departamento de ciencia de Mars. Esto es apostar por Organismos Modificados Genéticamente…… TRANSGÉNICOS, para ser más claros.

Volviendo a la afición del chocolate, hay tiendas especializadas que informan sobre el origen del cacao y las variedades arbóreas. Los productos de comercio justo, disponible en casi todos los supermercados, también suelen traer esta información. Y en Barcelona está el museo del chocolate…… para los más golosos.

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miércoles 11 de marzo de 2009

¿Podría usted vivir sin frigorífico en casa?

Familias ecologista de América del norte empeñadas en reducir su producción de carbono han optado por deshacerse del “monstruo enfriador”. Cabe aclarar que se trata de frigoríficos enormes (dos puertas) que consumen unos 1.300 kilovatios hora al año (con una emisión de 900 kilogramos de CO2 al año), de los que suelen instalarse en los hogares/chalets americanos.

No me extraña que esos niveles de consumo de energía les haga pensar en otro estilo de costumbres conservadoras de alimentos. Y que opten por sacrificar algunos gustos helados.

Mi preferencia y elección por reducir mi huella de carbono no contempla deshacerme de las frigorías. Pues no me imagino lo que supondría, en términos de tiempo y dinero, ir a comprar y preparar la comida diariamente. Cosa que hago una o dos veces por semana para congelarla. Menos aún me planteo comer fuera de casa o consumir alimentos procesados y empacados. Ni qué decir de tomar una cerveza del tiempo….mmmm no hay manera.

Por suerte, en Europa, donde prima la pequeña vivienda en comunidad horizontal nuestros frigoríficos son pequeños y medianos; además los de tipo A, más eficientes, consumen apenas unos 300 kilovatios hora al año. Esta sí es una opción interesante y que elegiré al renovar el que tengo en casa.

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viernes 13 de febrero de 2009

Quiero un coche eléctrico

Asistí ayer 11 de febrero a la exposición de coches eléctricos celebrada en el Parque del Retiro en Madrid, y me encantó ver tantos modelos de automóviles (SEAT, Peugeot, FIAT, Mitsubishi, REVA), motos (Bereco, Vectrix, E-max, Oxygen) bicis, autobuses y furgonetas (Teycars, Dilixi, Piaggio) listos para abordar las carreteras, sustituyendo a los “troncomóviles” contaminantes y ruidosos que tanta polución y problemas causan.

Lo que más me llamó la atención fue el sigilo de estas máquinas.
Estando a menos de un metro del SEAT León Twin Drive Ecomotive, no pude siquiera diferenciar si lo que pasaba por allí era un felino o realmente un coche.
Parece ciencia ficción, pero felizmente en este caso no lo es. Así, se están dibujando fechas reales para la comercialización de estos automóviles, posiblemente entre el 2010 y 2014. Por ahora, ya podemos comprar coches híbridos (los que puedan permitírselo, claro).

Pero no critico por criticar. Según estudios de la OMS (Organización Mundial de la Salud), la contaminación por el tráfico rodado crea una “epidemia oculta”, provocando 250.000 muertes al año en Europa. Esto no es moco de pavo, y además es un hecho cotidiano.
Diariamente vengo a la ciudad en autobús desde la sierra donde resido, y algunos días es espectacular ver la enorme y sucia cúpula que irradia Madrid.

Ahora párense a imaginar una nueva capital, en la que se pueda respirar a pleno pulmón y al alzar la vista no encontremos un cielo enfermizo sediento de oxígeno.

Lo que tenemos que hacer los ciudadanos es pedir que al menos se cierre la circulación a automóviles contaminantes en la ciudad (a partir del 2010 el Ayuntamiento de Madrid restringirá el tráfico de los vehículos altamente contaminantes) y acelerar el proceso de retirada de vehículos que se mueven con petróleo, para sustituir y “adoptar” cuanto antes a estos nuevos y respetuosos coches eléctricos.

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miércoles 28 de enero de 2009

Época de rebajas ambientales

Compre con criterio” es la recomendación del Ministerio de Sanidad y Consumo en esta época de rebajas invernales. En su web incluye un breve apartado a las compras ecológicas y solidarias sin ninguna información de interés además de aquella que llama a la reflexión. A evitar el derroche innecesario de dinero y a inducir al ahorro de forma general parece estar dirigida esta campaña.

Con este mismo criterio, el de reducir costes, las rebajas también han llegado al ámbito administrativo. Así, el Ministerio de Medio Ambiente quedó absorbido por el de Agricultura, en el plano autonómico este argumento ha servido para reducir el número y presupuesto de consejerías. Parece obvio que Medio Ambiente es el primero de la lista, como denuncia Ecologistas en Acción.

Los recortes han cundido en la conservación y recuperación de la naturaleza. Ecologistas en Acción también denuncia la falta de ejecución de los planes propuestos en las declaraciones de impacto ambiental (lucha contra la erosión, construcción de pasos para la fauna, etc.), suponiendo un claro incumplimiento; pero por la ausencia de programas (recursos) para el seguimiento y vigilancia no son detectados ni denunciados.

Los recortes presupuestales también afectan negativamente a los planes de gestión de residuos y de agua que se ven mermados, inconclusos y hasta postergados otros como la construcción sostenible.

La apuesta del Gobierno de 8.000 millones de euros destinados a las Administraciones Locales para crear puestos de trabajo a través de la rehabilitación de obras públicas, es una oportunidad para que los municipios clausuren la temporada de rebajas y abran paso en grande a la primavera verano de la movilidad sostenible, la etiqueta energética para edificios, tecnología y sistemas ahorradores de agua y energía.

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viernes 23 de enero de 2009

¿Cómo evitar una tonelada de residuos?

Dentro de poco tiempo, tendré la felicidad de tener un bebé. Estamos preparando su llegada, pensando en su cuidado y el tipo de productos para su higiene, porque queremos lo mejor para su bienestar.

Detrás de este pequeño ser humano tan hermoso y tan frágil puede esconderse un fuente impresionante de residuos. Por ejemplo, sólo los pañales representan más de una tonelada por niño hasta que aprende a limpiarse solo y usará el primer año unos 2500. Además, un pañal tradicional necesita entre 300 a 500 años para descomponerse.

¿Que alternativa puedo encontrar para evitar usar pañales convencionales con gel?
Existe pañales reutilizables pero el concepto parece como algo de los años de nuestras abuelas e incompatible con nuestra vida actual. Ésta última opción parece una forma apremiante y más complicada, la otra significa cambiar y tirar el pañal.

Después de un poco de investigación, en el mercado alternativo, la oferta de pañales lavables se han desarrollado estos últimos años y los productos de hoy no se parecen en nada al pañal que usaban nuestras abuelas. Hay pañales lavables con uso muy parecido a los desechables. Lo único es que se reutilizan porque se lavan, con un sistema cómodo.

Además, la composición de los pañales lavables no contiene ningún producto químico. Son naturales, compuestos de algodón, de bambú y de cáñamo, y son transpirables.

En resumen, son respetuosos con el medio ambiente (sin residuos y a base de materias naturales), mejores por la salud del niño y al largo plazo económicos.
A la hora de elegir lo que quiero de mejor para mi niño merece la pena meditarlo y actuar en conciencia con mis ideales.

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lunes 29 de diciembre de 2008

Ecología y ecologismo: lo ecológico.


Siguiendo con la confusión de términos “eco“ ¿qué será algo “ecológico”? Según la RAE, es lo relativo a la ecología. Siendo estrictos en el término, cualquier producto que tenga consecuencias tanto positivas o negativas en el medio ambiente es “ecológico” en el sentido de que afectará a otros organismos vivos y sus poblaciones. Dejando a un lado la ciencia y basándonos en el ecologismo, aceptamos que son los productos cuyo consumo contribuye a la conservación del medio ambiente. ¿Es eso cierto?

En primer lugar es necesario afirmar que los alimentos ecológicos poseen una estricta normativa europea que les permite lucir en todo su esplendor el adjetivo. Su definición es clara y tienen etiquetados oficiales y organismos de control. El problema llega con los productos o servicios no legislados al respecto y que sí utilizan el término “ecológico” en su nombre: fábricas de ladrillos, detergentes, bayetas, ropa, coches, ordenadores e incluso ataúdes ecológicos.

Es importante revisar cada caso en particular: hay iniciativas pioneras, curiosas e incluso revolucionarias que merecen de sobra el adjetivo. Pero siendo sinceros en muchas ocasiones, lo “ecológico” es una marca publicitaria, un señuelo que intenta atrapar al consumidor concienciado para que se sienta mejor al creer que con su compra respeta el medio ambiente. En ocasiones no es cierto. El que un artículo esté fabricado con materiales naturales o que no tenga un componente contaminante concreto no garantiza que sea un producto sostenible, ni mucho menos que merezca llevar el término “eco”. Siendo un poco crédulos, podemos concluir que en muchos casos el producto ecológico es menos perjudicial que el que no lleva el adjetivo, pero en casi ningún caso podemos afirmar que contribuye a la conservación del medio ambiente (con la honrosa excepción de la agricultura ecológica). No existe por tanto conducción ecológica, ni edificios ecológicos (a lo mejor ataúdes sí, especialmente algunos casos). Podrán ser más respetuosos, más coherentes o mejores que la competencia, pero aún en estos casos convendría dejar a la ecología en paz.

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martes 16 de diciembre de 2008

Ecología y ecologismo: las diferencias

Hace poco tiempo me sorprendió ver un simulador para la conducción eficiente de automóviles con el llamativo rótulo de “conducción ecológica”. ¿Cómo se conduce de forma ecológica? ¿emitiendo semillas en vez de CO2? ¿Tirando un carro por burros en peligro extinción?.

Últimamente el término “ecologismo” suele estar algo decaído, se asocia demasiado a posturas radicales o a la temida incorrección política. Por eso suele utilizarse el término “ecología” para referirse a la preocupación por el medio ambiente. Sin embargo, ambos conceptos comparten menos características de las que parecen.

La ecología es una ciencia. Tan neutra y aséptica como las matemáticas, la ingeniería química o la economía (con la que comparte prefijo, ideas y conceptos). Tiene números, teorías, leyes… les advierto que en un libro de ecología hay más gráficos extraños y largas ecuaciones que fotos de animales. Es una disciplina compleja que estudia las relaciones de los seres vivos con su entorno, cómo afectan los cambios en las poblaciones, cómo evolucionan los ecosistemas en número de especies según su altitud, humedad, suelo… La ecología como ciencia no entra en valoraciones sobre lo bueno y lo malo. Las cosas ocurren, y la ecología intenta encontrar las causas y consecuencias en los seres vivos.

El ecologismo es un movimiento social. Está marcado por premisas como la conservación del medio natural, la preocupación por el medio ambiente y aboga por integrar a la especie humana dentro del “sistema Tierra”. En muchas ocasiones entra en valoraciones llegando a posicionarse en un sector bien definido del espectro político. Es una corriente de pensamiento sujeta a la crítica y a los cambios en la sociedad. Como movimiento social, implica decisiones subjetivas e influenciadas por el comportamiento humano.

Y ahí está la diferencia entre el ecologista y el ecólogo. Uno es un militante y otro un profesional científico. De hecho puede haber ocasiones en las que ambas disciplinas se contradigan y ambos individuos se lleguen a enfrentar. Generalmente los ecologistas se sirven de la seriedad de la ciencia ecológica para defender sus ideas, mientras que muchos ecólogos se quejan de que el movimiento ecologista les resta credibilidad cuando los confunden con activistas. Aún así, para qué negarlo, el ecologista suele ser el alter ego del ecólogo, el Batman de Bruce Wyne.

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miércoles 12 de noviembre de 2008

¿Más coches para la crisis?

La vorágine de la crisis financiera lleva por delante al sector automotriz. Los fabricantes europeos piden a Bruselas 40.000 millones en créditos blandos y la retirada de los coches de más de ocho años de antigüedad durante 36 meses. Desde la Asociación Nacional de Fabricantes de Coches, Anfac, aseguran que "...estas medidas son necesarias para asegurar el futuro de la producción de automóviles en Europa y para reforzar la demanda por parte de los consumidores de vehículos con consumos de combustibles más eficientes."

En Europa de los 15, los coches de más de ocho años de antigüedad representan el 36% de la flota actual de automóviles y su sustitución por vehículos nuevos supondría un ahorro de 20 millones de megatoneladas de CO2 a la atmósfera al año, según Anfac.

Los datos de la Asociación de Comerciantes Europeos de Automóviles, Acea, del pasado mes de octubre, muestran un descenso del 32,2% de las matriculaciones registradas en septiembre de 2008 respecto al mismo mes en 2007. Los datos que reveló la Patronal de los Concesionarios de Automoción, Faconatuo, en noviembre, aseguran que las matriculaciones en octubre descendieron un 56% respecto al mismo mes el año anterior. No cabe duda que las ventas de coches se vienen en picada.

En EE UU la situación del sector es dramática, el fabricante automotriz más grande, General Motors, solicitó ayuda estatal antes del cambio de gobierno en enero, con una contrapartida de acciones preferenciales para el Estado. El presidente de la misma, Rick Wagoner, advirtió que, si no recibe ayuda estatal, existe la posibilidad de que entre en quiebra a mitad del 2009 (fuente Dpa).

Los fabricantes europeos se empeñan en reactivar incentivos para el consumo de coches a costa de limpiar el parque automotriz "antiguo" !con ocho años de uso¡. Ellos están interesados en recuperar sus ventas, detener sus pérdidas. Para ejecutar su plan, qué mejor que pedir dinero al Gobierno para motivar el consumo de todo tipo de coches en detrimento de coches pequeños y ligeros que, con más de ocho años de antigüedad y que pasan las revisiones, sirven y contaminan lo mismo, probablemente, que uno nuevo.

En EE UU, con el mismo objeto de reactivar la producción y venta de coches se les ha ocurrido ofrecer participación al Estado en las acciones ¿veremos una especie de nacionalización del sector?

Sin duda estamos viendo el desplome de una industria que mueve millones en el sector financiero, a la par en breve nos enteraremos de las millones de toneladas de CO2 que han dejado de emitirse a la atmósfera. Habría que aprovechar el momento para replantear la fabricación de coches más baratos, pequeños y ligeros.

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jueves 23 de octubre de 2008

¡Comercio justo, una alternativa a desarrollar sin falta!

Esta semana hay varias manifestaciones organizadas por la asociación Sello Fairtrade-Comercio Justo.

El desafío del comercio justo es de erradicar la pobreza, dando al productor más autonomía económica con un precio justo por su producto. Además, la agricultura practicada en el comercio justo permite alimentar a sus productores, es más verde y respetuosa con el medioambiente.

El sello Fairtrade existe desde 1988. Nos asegura que el proceso de fabricación ha respectado al trabajador y el medio ambiente, ofrece un precio justo para el productor, y garantiza la calidad del producto.

En España, el comercio justo ha aparecido desde hace 2005 y los productos se pueden encontrar en las tiendas especializadas, ecológicas y empiezan a estar en los supermercados.

El producto más conocido es el café, pero no olvidemos los otros productos como el té, frutas frescas, frutos secos, cacao, azúcar, algodón (ropa, toallas…), arroz, zumo, miel y balones de fútbol.

¿Por qué es importante comprar productos del comercio justo?

Porque los productores adquieren :
- más autonomía económica: ingresos más estables, inversión agrícola para mejorar el sistema, seguridad alimentaria de la familia.
- más autonomía social: inversiones colectivas al nivel de la cooperativa, democracia local
- más gestión medioambiental: mejor gestión del agua, más usa de fertilizante orgánica

Porque los productos son de mejor calidad, más respetuoso con el medioambiente.

Porque sabemos donde va nuestro dinero. Vale la pena pagar un poco más y saber que una partida decente va al trabajo del productor y no todo a los intermedios.

Ahora, lo más importante de desarrollar, no son los productores que hacen buenos productos sino nuestros comportamientos de consumidor.

Tenemos un papel mayor a la hora de comprar. Somos nosotros quien elegimos que tipo de sociedad queremos: queremos una sociedad más justa pagando un precio justo o sólo productos siempre más baratos y de menos calidad, sin saber las condiciones de producción.

El comercio justo nos ofrece una alternativa y nosotros la elegimos.

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miércoles 22 de octubre de 2008

Publicidad verde

El pasado 25 de octubre, la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo rechazó la propuesta de la Comisión Europea para que los fabricantes de coches tuvieran que dar por ley información ecológica en sus anuncios.

En el último año hemos tenido un bombardeo de publicidad de"coches verdes". Los anunciantes nos tienen mareados con las supuestas prestaciones ecológicas de los modelos del año.

Lo único que me queda claro, es que un coche eficiente es el que consume menos gasolina por kilómetro recorrido, así se emiten menos emisiones de CO2. Un coche cuando más pequeño y ligero será más eficiente frente a uno de mayor cilindrada y dimensiones.

La publicidad actual nos vende diferentes cualidades de los coches disfrazadas de verdes y ecológicas (véase los Premios Sombra, otorgado por Ecologista en Acción, al modelo Scenic Adventure de Renault, que recibió el premio a la confusión, inconsistencia y el descaro del discurso publicitario, o el modelo Civic Hybrid de Honda que recibió el premio al cinismo, al ocultamiento de información "verde" ). Mientras el asunto del consumo de combustible y la emisión de CO2 del coche queda reducida a la parte inferior del anuncio en tamaño milimétrico, casi ilegible.

¿Las normas de protección al consumidor son también aplicables a esta publicidad de"coches verdes"? ¿Alguien conoce o tiene una experiencia de denuncia al fabricante por esta publicidad engañosa?

Veamos qué sucede con la aprobación de ésta iniciativa en el Parlamento Europeo.

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jueves 9 de octubre de 2008

Programa CO2 Neutral de Volkswagen



La marca alemana Volkswagen ha puesto en marcha el Programa CO2 Neutral, dedicado a la compensación de emisiones. La compra de cualquier modelo de la gama Volkswagen ofrece la posibilidad de plantar y cuidar durante 40 años un número determinado de árboles en función del CO2 que se emite al conducir.

Éstos dice que un árbol durante 40 años absorberá 300 kg de CO2. Un modelo que emita 119 g/km de CO2 al recorrer 20.000 km emitirá 2.280 kg de CO2. Con la posibilidad de plantar 8 árboles y cuidarlos por 40 años, al comprar uno de sus coches, se estarían neutralizando sus emisiones a 0 kg.

La publicidad de este programa llamado "Moviento Blue Motion", dice ser los únicos en el mercado con este resultado (0 emisiones de CO2) e invitan a otras marcas a copiar/imitar el programa.

Resulta una opción interesante de compensación de emisiones y reforestación de áreas destruidas.

En los últimos dos años hemos visto varias iniciativas voluntarias del sector privado en la compensación de emisiones (Grupo Liberty Seguros, Grupo Havas, Ingero T3 S.L., Limoniun, DKV Seguros), que por intermedio del programa "Cero CO2" de la Fundación Ecodes cuenta con varios proyectos para hacer realidad la compensación de emisiones de estas empresas en países y sectores en vías de desarrollo.

Podría pensarse en una armonización/homologación de estas actividades a nivel país y dentro de Unión Europea, de tal manera que se pueda vigilar, verificar y asegurar el cumplimiento de las compensaciones en cuestión paralelamente a la creación del mercado de derechos de emisión. Sería favorable para los consumidores que existiera un organismo encargado de observar y garantizar el efectivo cumplimiento de los ofrecimientos publicitarios compensatorios de CO2.

Por otra parte, llama la atención que la publicidad del Programa CO2 Neutral se la haya visto sólo en la revista Investigación y Ciencia, de octubre de 2008. Se hecha en falta en otros de medios de prensa escrita y en televisión.

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jueves 24 de julio de 2008

Los petrocoches y los otros


Algo está cambiando en el mundo del automóvil. General Motors lanzará en 2010 el modelo Chevrolet Volt, su primer coche eléctrico serio, y ha llegada a acuerdos con varias compañías eléctricas para asegurar el suministro de energía para el vehículo. Lo mismo están haciendo muchas otras compañías, especialmente en Japón.

Representantes del sector del automóvil se quejan de la futura normativa sobre anuncios de coches que plantea Bruselas, que será del tipo “el tabaco mata” y dedicará un 20 por ciento del espacio del anuncio a informar sobre la emisión de CO2 del vehículo. Argumentan que esta norma no hará mas que “desmotivar a los compradores de vehículos”.

El consumo de gasolina se ha reducido en un 10% en mayo con respecto al mismo mes del año anterior, y el de gasóleo en un 4%. Tras la entrada en vigor del impuesto sobre los coches que emiten más de 120 gramos de CO2 por kilómetro, las ventas de coches pequeños han crecido un 32%, al mismo tiempo que se han reducido las de los modelos grandes en un 44%. Las ventas en general de coches han bajado, lo que se considera un efecto de la crisis.

Pero puede que haya otro factor en juego. Claro que el comprador de automóviles está desmotivado: la industria le sigue ofreciendo lo mismo que hace un siglo, es decir, el petrocoche de toda la vida, una tecnología del siglo XIX completamente inadecuada para el mundo incierto que nos ha tocado vivir en el siglo XXI, que garantiza a su usuario contaminación y frustración ante las violentas fluctuaciones de precios de su combustible.

La verdad es que, tal y como están las cosas, comprar hoy en día un automóvil alimentado por petróleo es una decisión arriesgada. Los petrocoches tienen los días contados frente a las modernas máquinas de transporte eléctricas, de hidrógeno o de otro tipo más sostenible. Aún no sabemos como se llamarán, pero convendría ir pensando ya en un nombre.

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viernes 20 de junio de 2008

Información electrizante





Millones de usuarios domésticos de la electricidad nos hemos llevado hoy una sorpresa: el fluido eléctrico que llega a a nuestras casas tiene una etiqueta exactamente igual que la que llevan las lavadoras y los frogoríficos, con siete clases de calidad, desde la A (verde intenso) a la G (rojo subido).

Esta información figura en la parte de atrás de la factura. Vale la pena que le dedique unos minutos: aquí podemos enterarnos, de una vez por todas y de manera oficial, de la calidad de nuestro suministro eléctrico.

¿Compraría usted un frigorífico clase D? Seguramente que no, habiéndolos mucho más eficientes y no mucho más caros de clase A. Pues esa letra, la amarilla D, justo a medio camino entre la verde A y la roja G, es la que define al suministro eléctrico que se distribuye en España, tanto para la emisión de CO2 como para la producción de residuos nucleares de alta actividad.

Y es que la etiqueta eléctrica es doble: una para la emisión de gases de efecto invernadero (kilos de CO2 por kWh) y otra para la producción de residuos radiactivos (miligramos de residuos por kWh). Se entiende que la etiqueta de CO2 será de clase A si la electricidad se produce sin emitir gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Esto se puede conseguir con una mezcla de producción basada en la energía nuclear, que no emite CO2 a la atmósfera. Pero entonces la etiqueta de residuos radiactivos retrocedería hasta el nivel rojo. De manera que sólo nos queda una alternativa para tener electricidad de clase A: las energías renovables. Es una interesante aportación al famoso “debate nuclear” tan reclamado.

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martes 22 de abril de 2008

LIVING LA VIDA ECO


¿Cuánto cree que puede costar una bolsa ecológica? ¿2 euros? ¿3 euros? No, ¡hasta 550!

“Living la vida eco” es la nueva propuesta que hace la revista Vogue a sus lectoras. Inspirándose en el mensaje “la naturaleza es mejor que la cultura” de Franco Moschino en la década de los 80, la revista hace un repaso a las últimas tendencias de los grandes diseñadores: la eco-moda. En los diferentes artículos que publica en este mes de abril de 2008, Vogue se inclina por lo más trendy y chic del momento, es decir, todo producto, sea de vestir o cosmético, y toda actitud pro-medio ambiente.

La “tendencia orgánica” implica incorporar elementos de la madre naturaleza a diseños, desfiles, cremas (en forma de aroma, por ejemplo), etc., pero esto incluye todo lo que lleve motivos que evoquen a “cosas naturales”, es decir, que un broche con forma de rana (de Grassy), un tacón con forma de tulipán (de Prada) o un sombrero con estampado de flores (de Alexander McQueen), también son parte de esta revolución verde por el simple hecho de recordarnos que la naturaleza está ahí. Con esto no quiero decir que la moda no deba tocar este aspecto, porque la conservación del medio es algo que nos afecta a todos y cada persona debe promoverlo a su manera, sobre todo si, como en este caso, se tiene los medios necesarios. Lo que sí es criticable es que se impulse porque “está de moda” o que salgan artículos precisamente en Vogue porque los grandes actores y actrices de Hollywood marquen estilo y se hayan inclinado por este ahora.

Hay artistas, como Stella McCartney, que se niegan a confeccionar sus diseños con pieles o aceites contaminantes y que siguen una política no pasajera de acuerdo a sus principios. Esta diseñadora utilizó en su último desfile una serie de flores y arbustos exquisitos para crear ambiente y después, en lugar de tirarlos, los donó al paraje de la Boulogne para un plan residencial para gente con pocos recursos, un proyecto apoyado por Solidar Cité.

En España el ejemplo más claro es el de Adolfo Domínguez, ecologista convencido, que desde hace años promueve la responsabilidad social en su empresa para mantener una gestión medioambiental efectiva. Para él la naturaleza es el arte más sublime.

Algunas de las propuestas que hace Vogue son:

- Green Clothes: Es la ropa que se fabrica con materias primas como lino, algodón o fibras vegetales que se han cultivado con agricultura ecológica. Deben tratarse con tintes naturales para que el suelo, el agua y el aire reciban menos contaminantes. Evitan las sustancias alergénicas que provocan reacciones en la piel.
- El Hogar Sostenible: Construcciones que se ofrecen como desafíos e innovaciones en el ahorro de energía por medio del ingenio en el diseño o la aplicación inteligente de la tecnología. A la vanguardia se encuentra Brad Pitt con participando en el proyecto “Make it Right”, una iniciativa para construir 32 casas ecológicas en lugar de las devastadas por el huracán Katrina en la costa este de EEUU.
- “Neceser sostenible”, lleno de productos procedentes de materias primas, que no contengan ni perfumes ni colorantes sintéticos, siliconas o cualquier otro derivado del petróleo.
- “Efecto escudo”, un procedimiento para protegernos tratando la piel ante el cambio climático

Pero hay que tener en cuenta que todo esto va seguido de calificaciones como “in”, “chic”, “boho” o “trendy”, y que en el caso de la bici hasta se habla de un “dress code” para utilizarla. Todos los cosméticos del neceser sostenible tienen un precio superior a los 30 euros, algo que un ciudadano de a pie no puede invertir en una crema 150ml – en los mejores casos-, y además cada producto lleva la cara de una famosa actriz de Hollywood. En el caso de las “shopping bags”, unas bolsas específicas para ir a la compra (de marca), eso sí, de color verde, Vogue pone como mejor ejemplo la de la marca Hermes, “llena de glamour” y que cuesta 550 euros. Es de lona. En la misma página de la revista hay dos fotos: una de Lily Cole llevando una bolsa marcada como “trendy” -de nuevo- en la que pone “I´m not a plastic bag”, y otra de Naomi Watts llevando una bolsa “eco-chic” –siempre según la revista-. También se menciona brevemente lo que se llama “chic rústico”, una moda nueva en la que se utilizan los productos clásicos de la huerta como tomates, berenjenas o zanahorias para dar aroma a jabones y cremas, Eso sí, si sólo se llamasen productos rústicos sonaría a paletada, pero llevando el cansino “chic” delante, llevará a muchas lectoras al menos a probarlo...

Un artículo interesante es el que habla del cambio climático. Pero no del cambio climático que nos interesa a todos, sino el efecto que el cambio climático tiene sobre nuestra piel y la cantidad de productos que debemos comprar para evitarlo.

Ya por último creo que merece la pena nombrar la “eco ansia”. Es una situación de estrés provocada por la obsesión con la precaria situación del medio, la amenaza de extinción de las ballenas jorobadas, el calentamiento del planeta y problemas similares. Los síntomas son parecidos a los de una depresión, pero no hay que preocuparse, según Vogue, porque existe cura: la eco-psicología de la gurú Melissa Picket, una terapia a base de contribuir con pequeños actos y poco a poco con la salvación del medio: apagar las luces, reciclar o conducir menos.


www.vogue.es

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miércoles 13 de febrero de 2008

El sabor de la sostenibilidad


La casa Saimaza ha publicado recientemente un histórico anuncio a toda página en los periódicos. Bajo el argumento general “El café que piensa en el futuro de todos es un café mejor”, la empresa filial de Kraft Foods España lanza dos nuevos productos: Saimaza Desarrollo Sostenible Brasil y Saimaza Desarrollo Sostenible Colombia.

Lo extraordinario es que la publicidad no contiene ninguna referencia a las bondades del producto –aroma, sabor, textura–. El café Desarrollo Sostenible es “un café mejor” sólo en el sentido ético de la plabra, pues está certificado por Rainforest Alliance y ostenta su marchamo: una rana arbórea verde.

Más en concreto, el anuncio dice que esta ONG “destina fondos a la construcción de colegios cerca de las plantaciones de café” fondos que proceden de Saimaza y de las personas que compren sus cafés “Desarrrollo Sostenible”. El anuncio es interesante, porque el único argumento de venta (proposición única de venta en términos técnicos) es la sostenibilidad, certificada además.

El problema está en los otros cafés (no contamos aquellos comercializados bajo alguna red de comercio justo). ¿Son todos insostenibles? ¿Pueden llevar sus hijos a la escuela los trabajadores de los cafetales de estas marcas? Saimaza también comercializa varias marcas donde la sostenibilidad no aparece por ningún lado. ¿Deberíamos rechazar todos los productos de esta marca por esta razón, incluyendo los dos productos sostenibles?

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lunes 11 de febrero de 2008

La larga ruta de los biocombustibles


(Click en la imagen para ampliar)

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viernes 8 de febrero de 2008

Una coraza invisible para un mundo hostil


Al módico precio de 336 euros por litro (aproximadamente el ingreso anual por habitante en Malawi), la casa Clarins acaba de lanzar su complejo Expertise 3P (Ply Pollution Protection), que asegura cubrir la piel con una fina capa que te protege de los efectos nocivos de la contaminación.

Este producto no está pues enfocado a la belleza, y menos femenina (es utilizable por todos los sexos) sino que es una medida desesperada para proteger nuestros cuerpos de la miríada de agresores invisibles que pululan en la atmósfera de las ciudades. Disponible en un cómodo spray de 100 ml, puede pulverizarse sobre cualquier parte del cuerpo cuantas veces se desee a lo largo del día.

Expertise 3P combate el aire malsano dentro de la gran tradición de protectores personales contra un medio ambiente hostil: armaduras, tapones para los oídos y máscaras antigás. ¿Qué hace un producto tan necesario como este vendido como un cosmético caro? Se supone que las los ayuntamientos de las grandes ciudades deberían repartirlo gratuitamente a sus ciudadanos.

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martes 5 de febrero de 2008

Sostenibles sin pretensiones


La Unión de Consumidores de España se queja en un reciente informe de que "el empleo de mensajes asociados a valores ecológicos y al cuidado del medio ambiente en la publicidad comercial genera confusión y provoca contradicciones en el consumidor", dicho más llanamente, que la mayoría de los anuncios que dicen que un producto es ecológico mienten, y que el consumidor terminará por mandar a paseo la ecología, lo verde, la sostenibilidad y demás zarandajas, con grave daño para nuestro sufrido planeta.

Pero también existe lo contrario: productos que no dicen nada acerca de sus supuestas virtudes ecológicas, pero que son claramente sostenibles. SMR (Sostenibilidad en el Mundo Real) ha elaborado esta pequeña lista de tales productos. Que les aproveche.

• Lata de sardinas en aceite, serigrafiada. Envase 100% hojalata, fácilmente recuperable y reciclable. No necesita conservación en frío. Especie marina relativamente abundante y con buena capacidad de recuperación. Contenido rico en proteínas y oligoelementos, a buen precio.

• Jabón corriente en pastillas. Sin tensioactivos ni aditivos innecesarios. Su empleo por desgaste paulatino garantiza un uso ahorrativo. Barato.

• Abono de transportes, billete de 10 viajes, etc. Acceso fácil y a buen precio a las redes de trasporte público. Garantiza transporte personal con bajo impacto sobre el medio ambiente, en terminos de emisión de contaminantes, ruido y ocupación de espacio en la vía pública.

• Bares y restaurantes. Comida y bebida de calidad con una mínima producción de desechos por persona. Si el establecimiento cumple correctamente sus obligaciones de separación de los residuos, el coste ambiental se reduce todavía más. El gasto de energía por persona en cocinar también se reduce.

• Taxis. Un taxi es un coche compartido por múltiples personas, lo que reduce su impacto sobre el medio ambiente en gran medida sobre el coche familiar o unipersonal. Generalmente es más barato viajar en taxi que en coche privado, especialmente por debajo de los 6.000 km anuales de recorrido.

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jueves 24 de enero de 2008

Uso y abuso de los certificados de sostenibilidad


Si la presencia de la sostenibilidad en el mundo real es escasa, su presencia en los medios de comunicación empieza a ser abrumadora. Proliferan las entidades de todo tipo que añaden la palabra “sostenible” a su nombre.

Algunas empresas utilizan como estrategia la idea de asociar abiertamente y en bloque su actividad con la sostenibilidad, basándose generalmente en índices o listas avaladas por organizaciones de mayor o menor prestigio internacional. No obstante, el argumento “somos sostenibles, puesto que así lo afirma el índice XXX” es muy peligroso, porque la disparidad entre la altura celestial alcanzada y la cruel realidad cotidiana del impacto ambiental de la entidad se revela muy pronto.

Así, muchas empresas nos tratan de vender la idea "sostenible" sin informar correctamente de los distintivos, certificados y avales con que cuentan. Una cosa es contar con certificaciones ISO 14001 y EMAS que garantizan que la empresa está llevando a cabo un proceso de gestión ambiental, pero no que los productos o servicios que nos venden sean sostenibles. Otra cosa son las etiquetas ecológicas que garantizan productos como electrodomésticos eficiente que no garantizan los procesos productivos; mientras que las etiquetas ecológicas sí garantizan tanto los procesos como los productos.

¿El concepto sostenible o sostenibilidad no cree usted que es arbitrariamente utilizado como estrategia de marketing?

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martes 22 de enero de 2008

El caso de las etiquetas invisibles


Seguro que usted está familiarizado con las etiquetas energéticas para electrodomésticos. Y seguro que usted no compraría un frogorífico clase G por muy barato que se lo ofrecieran. Hoy en día, la clase A (que garantiza una alta eficiencia) es lo mínimo que se le puede exigir a un electrodoméstico como Dios manda, y los catálogos de las cadenas Expert o Micros están claramente dominados por lavadoras, lavavajillas y refrigeradores clase A y, en algunos casos A+ o A++.

No ocurre así para otros tipos de productos. ¿Sabía usted que los automóviles, las casas y la electricidad tienen también una etiqueta que indica su clase de eficiencia energética?.

Naturalmente, nadie las ha visto jamás. La de automóviles está en vigor desde hace años, pero solo de manera virtual. No aparece en ningún anuncio de coches, ni colgando de los tubos de escape en los concesionarios. Para saber la calificación energética de un coche, no pregunte a los fabricantes: debe entrar necesariamente en la web del IDAE y buscar en en su estupenda base de datos.

La etiqueta energética de los edificios es mucho más reciente, y entró en vigor al hilo de la reciente aprobación del Código Técnico de la Edificación. Todavía no se sabe si será real o meramente virtual como la anterior.

La etiqueta para el origen de la electricidad es la más reciente, y se supone que se aprobará en breve. Contendrá información sobre la cantidad de CO2 y de residuos radiactivos producidos para fabricar cada kWh que llega a nuestro cuarto de estar, lo que es para poner los pelos de punta a cualquiera. Puede informarse en este comunicado de la CNE: NP-garantia-origen-21D07.pdf

¿Veremos algún día estas etiquetas impresas a gran tamaño y en brillantes colores junto a los productos que califican? Seamos optimistas, las de electrodomésticos sólo tardaron doce (12) años en salir a la luz.

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miércoles 19 de diciembre de 2007

La secadora planchadora Driron


A primera vista, Driron parece un armario de 1,85 metros de altura, 60 cm. de ancho y 67 de profundidad. En realidad es una máquina para secar y lavar la ropa. Su funcionamiento es sencillo: las prendas sacadas de la lavadora se enganchan con una serie de tensores –los hay incluso para los bolsillos– y se cuelgan en el interior del aparato de la manera más holgada posible. Se cierra la puerta y, en apenas dos horas, la ropa estará seca y planchada. Sólo es necesario desmontar todo el sistema de artilugios tensores para poder colgarla en los armarios. (más información en Fagor.com)

La potencia máxima de la máquina es de 2.600 W. Con un uso moderado, garantiza un consumo eléctrico extra anual de unos 500 kWh, una emisión extra de un cuarto de tonelada de CO2, y un gasto extra de unos 60 euros. A modo de comparación, eso es lo mínimo que cuesta una cena para dos personas en un restaurante de los que tiene velas en las mesas (puede hacer la prueba). Llegados a este punto, usted puede:
a) comprar un Driron y compensar las emisiones de CO2 producidas (puede hacerse fácilmente en Cero CO2 - Iniciativa para el cuidado del clima), compensarlas por su cuenta plantando el número apropiado de árboles, o no compensarlas de ninguna manera,
b) no comprar un Driron y gastarse el dinero que ahorra en varias cenas para dos personas,
c) no planchar la ropa si puede evitarlo, y dedicar el tiempo libre conseguido a actividades de ocio creativo y participativo.
¿Qué opción elegiría usted?

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