Ciudades inteligentes para personas estúpidas

motor2Como viene sucediendo en la historia de la humanidad, siempre esperamos que alguien o algo venido de otro lugar (llamado cielo, por ejemplo) nos salve de nuestro destino hacia la hecatombe. Algunos lo llamaban Quetzalcóatl, otros Tirawa y algunos más Jesús. Lo de intentar hacer las cosas bien y dejar las deidades para los domingos siempre nos ha costado un poco más. Volviendo a lo terrenal, algo parecido ocurre ahora. Sufrimos bastantes problemas ambientales, con especial incidencia en las zonas urbanas, y qué hacemos nosotros, confiar ciegamente en la tecnología y en el diseño de ciudades inteligentes o smart cities.

En un alarde de creatividad, a estas nuevas ciudades no se les escapa ni una: contarán con sensores que monitoricen nuestros hábitos, indicarán cuándo hay que recoger los contenedores, qué rutas son más recomendables en cuanto al tráfico, incluso circularán automóviles sin conductor. Algunas de estas innovaciones ya las tenemos más que asumidas, simplemente hay que echar un ojo a la infinidad de aplicaciones móviles que existen.
Lo que no se puede plantear son ciudades inteligentes, para personas que no lo son tanto. De nada servirá que los edificios sean capaces de ahorrar energía si quien vive en ellos no es plenamente consciente de la necesidad de ese ahorro. Dará igual si los sistemas de gestión de residuos mejoran su eficiencia, si tu consumo no frena.
Todo ello invita a cuestionarse algunas cosas: ¿las ciudades serán para las personas o para las máquinas?, ¿nos catalogarán como “smart citizens”? ,¿a quién culparemos (y castigaremos, por tanto, en las urnas) de las malas decisiones?, ¿a un ordenador?, ¿podría suponer una amenaza para la democracia?

Entre todos los debates que pueden generarse, está el de la privacidad. En aras de la seguridad, las ciudades podrían convertirse en aquello que escribió Orwell en su libro “1984”. Partiendo de que puedo confiar en las Fuerzas del Orden y en el uso que hacen de los datos, estos sistemas podrían ser hackeados al igual que ocurre hoy.

Ahora estamos más conectados de lo que lo estuvieron nuestros padres, pero paradójicamente nuestra conexión con la realidad, con lo tangible, con lo que no está formado por 0 y 1, va en detrimento. ¿Las ciudades inteligentes nos harán más humanos a nosotros?

Los beneficios de esta idea de ciudad son muchos, desde el ahorro de energía a facilitar la toma de decisiones (al poseer datos reales de todos los factores determinantes en la ciudad) hasta cosas más mundanas como hacer la compra, pero se deberá concebir como una mejora para las personas, no como una sustitución de las mismas.
La finalidad de estas ciudades es lograr la sostenibilidad, consiguiendo que las personas vivan mejor y el medio ambiente esté sano. Pero puede que llenar todo de sensores y cámaras no sea la única solución. En algunas ciudades, la simple peatonalización de una calle ha hecho más por el bienestar de los vecinos y la reducción de la contaminación que cualquier costosa infraestructura futurista. Nos debemos servir de la tecnología mientras no se pierda la perspectiva. Algunas iniciativas útiles son crear mapas a tiempo real sobre la situación del tráfico y las opciones de transporte (Thingful) o la creación de una interfaz de audio que facilite la movilidad de las personas con discapacidad visual (Cities Unlocked).

Comenzaremos a enseñar a pensar a las máquinas, pero no a las personas.
¿Qué podemos esperar de una sociedad en la que solo aspiran a ser inteligentes los objetos?

María Perona

 

 

Medio siglo de contaminación atmosférica en Madrid

grnvia-7154052 copiaA mediados de la década de 1960, el aire de Madrid se volvió visible de repente. Tenía una fina reputación hasta entonces, de ser “un viento sutil, que mata a un hombre y no apaga un candil”. Hacia 1966 era un puré cada vez más espeso, que se ennegrecía en las horas punta del tráfico y en invierno, cuando la atmósfera se calmaba varios días seguidos. La respuesta de las instituciones fue crear una comisión de investigación –en 1964– y dejarlo correr. Se hablaba de la contaminación del aire en las mismas comisiones de sanidad que informaban de la última epidemia de varicela, o de que el sarampión estaba contenido.

Hacia 1970 empezó el pánico. No es fácil saber cuánta gente murió o sufrió graves daños, pero la atmósfera de Madrid, sobre todo en invierno, era una densa colección de partículas en suspensión, dióxido de azufre y otros ominosos compuestos. La visibilidad era de apenas cien metros en las mañanas frías de invierno. La prensa informó con tintes dramáticos del asunto, con titulares como “nos asfixiamos” o “estos gases son venenosos”. Fue entonces cuando se tomaron medidas, principalmente sustituir el fuel pesado de las calefacciones por combustibles con menos azufre, así como erradicar poco a poco las calefacciones de carbón, culpables de las motas negras que adornaban la ropa tendida de la ciudad. La generalización del gas natural también fue de gran ayuda.

Salvado lo peor, pasaron los años. La industria madrileña se batió en retirada, lo que eliminó importantes focos de contaminación. Las calefacciones de carbón comenzaron a ser una rareza, sustituidas por calderas de gas. Se trabajó mucho en estaciones de medición de contaminantes y protocolos de actuación en caso de episodios de alta concentración. Pero, curiosamente, la contaminación dejó de ser un problema de salud pública y se convirtió en una molestia invernal más, un fenómeno natural como el frío. Las autoridades municipales adoptaron este punto de vista, al mismo tiempo que el tráfico sustituía a industrias y calefacciones como principal fuente de contaminación del aire. Pero el millón y medio de coches que entran en Madrid todos los días es un hueso más duro de roer que las decenas de millares de calderas de carbón y fuel.

Sucesivos planes de limpieza atmosférica se sucedieron, más bien cosméticos por lo que respecta al tráfico, hasta que el incumplimiento de los baremos europeos se reveló insostenible y obligó a medidas “históricas”, ¡como limitar la velocidad a 70 km/h en la gran vía de circunvalación! Hay que decir que la contaminación actual es casi invisible, a diferencia de la de hace medio siglo, que llenaba el aire de partículas de carbón gruesas como pedruscos. Ahora es más insidiosa, no hay alarma social ni alerta sanitaria. Es algo que hay que resolver con medidas radicales, como las de 1970, pero para eso tendremos que volver a considerar la contaminación como un problema de salud pública que se puede y se debe resolver y no como un fenómeno natural que hay que soportar.

Emprendimiento sostenible: nuevas oportunidades de negocio

ChileDesde el pasado 15 de febrero, la Fundación Vida Sostenible ofrece un innovador programa mixto de formación y asesoramiento sobre emprendimiento sostenible. Una propuesta que ofrece nuevas oportunidades de negocio.

Este proyecto está dirigido a españoles menores de 35 años residentes en Chile y subvencionado por la Dirección General de Migraciones, en el marco del Programa de Jóvenes, con el fin de que adquieran competencias, habilidades y destrezas para desarrollar su idea de negocio en el ámbito ambiental o incorporar la gestión ambiental en sus respectivas ideas de negocio.

El programa ofrece dos actividades complementarias:

Formación on-line, compuesta por 3 acciones formativas:

CURSO 1: Evaluación de impacto ambiental y eficiencia energética empresarial, con una duración de 60 horas.

CURSO 2: Aplicación empresarial de las energías renovables, con una duración de 90 horas.

CURSO 3: Responsabilidad social corporativa, con una duración de 30 horas.

Servicio de asesoramiento y orientación on-line dirigido al desarrollo de planes de negocio con componentes de sostenibilidad ambiental, con una duración de 35 horas.

El programa ya se encuentra en su recta final de ejecución. Hasta el momento, 17 alumnos se han inscrito en cada una de las actividades y 2 más en una acción formativa. Esto hace que sean 70 los beneficiarios del programa, superando las expectativas iniciales en cuanto a su alcance.

En términos porcentuales, el grado de ejecución del proyecto se sitúa en el 71%, siendo el detalle por acción el siguiente:

  • Curso 1: 95%.
  • Curso 2: 70%.
  • Curso 3: 70%.
  • Asesoramiento y orientación: 50%.

Los alumnos de St. Michael’s School reciben una clase de FVS

claseskypeLos Gar-Bots son un equipo compuesto por diez niños de la escuela St. Michael’s School, en República Dominicana, que participa en el torneo First Lego League, un desafío internacional que despierta el interés de los jóvenes por la ciencia y la tecnología y que los involucra en la investigación, la resolución de problemas, y la ciencia, en el que los participantes deben proponer un desafío y resolverlo través de un proyecto científico y una solución innovadora.

Este equipo está trabajando en encontrar esa solución innovadora a la problemática del reciclaje y del correcto manejo de las bombillas de bajo consumo, un tema novedoso en su país. Además, estos alumnos tratan de educar a las personas sobre los posibles efectos perjudiciales para la salud y para el medio ambiente de estas bombillas (debido al mercurio que contienen) y de crear una campaña de concienciación para su reciclaje.

Para todo ello, la clase de St. Michael’s School solicitó a la Fundación Vida Sostenible que se impartiera una clase, vía Skype, desde España hasta República Dominicana, en la que FVS explicase a los estudiantes cómo se gestiona en nuestro país el reciclaje de las bombillas de bajo consumo y cómo se podría llevar a cabo alí. Esta clase, en la que participó tanto FVS como los alumnos, con interesantes preguntas, se realizó ayer y fue enriquecedora para ambas partes.

Ahora, estos estudiantes deben investigar, con ayuda de FVS, los medios para poner el proyecto en marcha: buscar agentes que se interese por la recogida de estas bombillas en el Caribe y puedan ayudarles, comprar contenedores especiales y habilitar puntos de recogida,… Y, sobre todo, concienciar a sus vecinos de la importancia del reciclaje de estos productos. Una iniciativa innovadora que apuesta por la sostenibilidad por parte de los más jóvenes.

Charla coloquio sobre cambio climático dirigida a empleados de la Fundación Europa Mundo

europamundoEl pasado 22 de marzo impartimos una charla coloquio sobre cambio climático partiendo de lo que se sabía por parte de los asistentes sobre el tema. Para argumentarlo se habló sobre diferentes cuestiones:

  • La variación global del clima de la Tierra, que puede ser debida a causas naturales y también a la acción del hombre. El clima de la Tierra nunca ha sido estático.
  • Qué es el “efecto invernadero”, cómo funciona la acumulación del calor del Sol en la atmósfera.
  • El mundo industrializado ha conseguido que la concentración de estos gases haya aumentado un 30% desde el siglo pasado.
  • Hay consenso científico, casi generalizado, en torno a la idea de que nuestro modo de producción y consumo energético está generando una alteración climática global.
  • El cambio climático nos afecta a todos, ricos y pobres. Pero los países más pobres, que están peor preparados para enfrentar cambios rápidos, serán los que sufrirán las peores consecuencias.

Con esta base de conocimiento se invitó a los asistentes a escribir acciones realizadas ese día y que provocan cambio climático. A partir de aquí se visionaron varios vídeos para comentarlos. No se olvidó a Kioto y los acuerdos de París con su gran objetivo de caminar hacia una economía baja en emisiones de gases de efecto invernadero.

Se habló de la eficacia de “La hora del planeta”, el apagón mundial simbólico y se concluyó con este mensaje:

Aunque la transición hacia un modelo 100% renovable es imparable, el momento de actuar es AHORA.

Fundación Europamundo
García de Paredes,55-1ª Planta. 28010 Madrid
fundacion@europamundo.org

My ocean is not a bin!

notabin

A partir de la primera revolución industrial el plástico ha pasado, paulatinamente, a formar parte de nuestro día a día. Está en todas partes e inconscientemente lo usamos para vestirnos, transportar y almacenar objetos, mobiliario, embalajes, material de oficina…

La sociedad está cada vez más comprometida con el medio ambiente y las buenas políticas empresariales ¿Quién no ha sido testigo del reciente patinazo de la cadena americana Whole Foods, que comercializó naranjas peladas en cajas de plástico?

Los micro plásticos almacenados en el mar se han vuelto desde hace poco un tema de seguridad ambiental: la mayoría de los desechos que no utilizamos con vertidos al mar, realidad que muchos de nosotros ignoramos, sobre todo si separamos nuestros envases religiosamente. Muchos países del tercer mundo o en vía de desarrollo reciben ayudas de otros estados por convertir el suyo en vertederos, las grandes industrias utilizan el mar como basurero…

Los plásticos que vertimos al mar o que acaban, por una razón u otra en él, se convierten en micro plástico debido al constante movimiento de las olas y a la exposición al sol. Al final se erosionan y desmenuzan, adoptando formas ínfimas y casi imperceptibles. El plástico pequeño y fraccionado flota y es llegado por corrientes por lo que circula por todo el mar sin que podamos interferir en ello.
Como apuntaba Belén Quintana Martín-Montalvo, licenciada en biología marina, los peces confunden estos micros plásticos con alimentos. Las tortugas marinas, por ejemplo, se alimentan de medusas. El color y la forma de una bolsa de plástico tiene un gran parecido con el de una medusa, por lo que acaban siendo ingeridas por las tortugas, causándoles una eterna sensación de estar saciadas, por lo que acaban muriendo de hambre. Pero, no sólo las tortugas se alimentan de estos desechos: muchos peces se alimentan de esos micros plásticos, son pescados y terminan, al final de la cadena alimentaria, en nuestros platos.

A pesar de ser fielmente y abiertamente defensora del veganismo, soy consciente de que mi entorno todavía no ha encontrado suficientes motivos para dejar de lado el consumo de ciertos productos de origen animal. Cabe señalar que la mayoría de pescados que se encuentra en el mercado provienen de la acuicultura, también conocida como el cultivo de peces, o de la pesca de red, por lo que encontrar pescado ético, sostenible y sin modificaciones ni alteraciones es todo un reto. La pesca sostenible parece la opción más razonable para los consumidores. Se trata de pescar sin red, con cañas, uno a uno cada pez. De este modo, al no usar redes de pesca, los barcos no arrastran todo cuanto hay a su paso, ni destruyen ecosistemas, ni se devuelve al mar lo que no se quiere, una vez destruido. En la página web del MSC (Marine Stewardship Council) se puede encontrar toda la información sobre pesca sostenible, cuales son los comportamientos que premian, como reconocer productos provenientes de la pesca sostenible e indican dónde comprar.

Texto y fotografía: Alba Zaragoza De Vincenzo

Más información: Informe sobre los micros plásticos por la UNEP (United Nations Environment Programme)

Los madrileños deciden sobre la Plaza de España

La reforma sobre el transcurrido y emblemático eje que une la Gran Vía con la calle de la Princesa en Madrid, la Plaza de España, continúa siendo objeto de debate para los madrileños. El Ayuntamiento de Madrid puso en marcha el pasado mes de enero un proceso participativo para la reforma de esta plaza, que se materializaba en un cuestionario de 18 preguntas al que los ciudadanos podrían contestar en un plazo de 40 días (hasta el pasado 8 de marzo) y participar así en parte del diseño de su ciudad. La primera pregunta planteaba si se creía necesario reformar la Plaza de España o no, y tras el ‘’sí’’ a esta primera cuestión con casi un 63% de los votos a favor, Madrid esboza ahora cómo se llevará a cabo dicha remodelación.

Esta encuesta planteaba la posibilidad de retirar de la plaza todos los árboles e incluso el gran monumento dedicado a Miguel de Cervantes. Pero los ciudadanos han indicado que quieren que este espacio se convierta en una zona más verde, con más espacios de sombra, que se mantenga el monumento y que la calle de Bailén se peatonalice. Y una vez validado el cuestionario, las respuestas se utilizarán como directrices para realizar las bases del concurso internacional de arquitectura que se convocará en abril y en el que también participarán los ciudadanos, mediante otra consulta, para que uno de los proyectos finalmente se lleve a cabo.

En resumen, el Ayuntamiento de Madrid pretende acabar en 2019 una reforma profunda que permita reordenar los usos de la plaza y su entorno, reduciendo el impacto ambiental y tomando como base de esta remodelación los gustos y las preocupaciones de los ciudadanos. Pero todavía se desconoce el presupuesto de esta renovación. Lo que sí se sabe es que la ex alcaldesa Botella calculó en su mandato, cuando inició en 2014 la elaboración del proyecto, que costaría unos 89 millones de euros.

Algunas plataformas como Salvemos el Edificio España (la cual ha reunido más de 70.000 firmas contra la pretensión inicial del Grupo Wanda de demoler el Edificio España de esta plaza), Ecologistas en Acción y entidades vecinales, han decidido retirarse del proceso participativo al no compartir los objetivos de la futura reforma. A pesar de reconocer ‘’la buena voluntad’’ del concejal Soto al invitar a los representantes vecinales al proceso, afirman que los plazos del diseño de la encuesta fueron apresurados y que los ciudadanos primero deberían saber cómo está la plaza y luego preguntarse si realmente es necesario reformarla y hacer una inversión millonaria, además de cuestionarse si la remodelación tiene que ver con algún interés empresarial.

Por otro lado, el Área de Desarrollo Urbano Sostenible del Ayuntamiento ha calificado este proyecto como ‘’el proceso de participación más amplio de la historia de Madrid’’ y sostiene que la reforma solo se realizará si así lo deciden los vecinos, además de negar rotundamente que exista algún interés empresarial relacionado. El Ayuntamiento afirma que ‘’comparte el análisis y el diagnóstico de la situación actual de la plaza y se dispone a contar con las aportaciones de todos, a canalizarlas, a valorarlas y a construir con ellas una propuesta municipal que aúne la mayor cantidad de puntos de vista posibles, que sea coherente y que resulte viable técnica, social y económicamente’’. En la página del Ayuntamiento de Madrid se puede consultar información respecto a todo el proceso. La alcaldesa Manuela Carmena pretende hacer públicos los proyectos que se presenten al concurso y volver a dar la oportunidad de que los ciudadanos elijan, mediante una nueva votación, el proyecto ganador.

Que los ciudadanos puedan participar en la renovación de su ciudad no debería ser algo extraño o sorprendente, sino el día a día de la democracia. La reforma va más allá de cambiar la Plaza de España, se trata de cómo se ha decidido realizar dicha transformación: dando voz a los ciudadanos. Y es que parece que esta vez las decisiones no se reducen a alcaldes y concejales, sino a un proceso de participación ciudadana en el que todos los madrileños pueden opinar.

Yasmín Tárraga

Fuentes:

Ayuntamiento de Madrid: proceso de renovación de la Plaza de España

El Mundo

El País

Árboles gratis

ecosiaPara plantar árboles ya no hay que ir al campo, lo puedes hacer desde tu ordenador. Tan solo usando Ecosia como buscador, tienes la oportunidad de mejorar nuestro planeta. Y, ¿cómo funciona? Te descargas el buscador, cuanta más gente lo utilice mayores ingresos por publicidad, y gran parte de dichos ingresos son destinados para la plantación de árboles. Así de sencillo, así de efectivo.

Actualmente están desarrollando este proyecto en Burkina Faso, donde no solo pretenden mejorar el medio ambiente, sino contribuir a la dinamización de la economía local.
En la actualidad llevan casi 4 millones de árboles plantados, pero el objetivo es alcanzar los mil millones de árboles para 2020.

Desde que comenzara en 2009 como una simple idea, su fundador, Christian Kroll, junto a un pequeño equipo, han logrado que se convierta en una B Company- empresas que cumplen rigurosos criterios sociales y medioambientales.

Además se puede acceder a toda la información sobre sus beneficios y gastos, y todos los detalles del proyecto en su página web.

Con un clic, estarás favoreciendo el desarrollo local, protegiendo la biodiversidad y mejorando el ciclo del agua. Y estas mejoras locales, se reflejarán a nivel mundial.
FUENTES:

Ecosia

http://www.ecosia.org

Carta a mi yo del futuro

escalerasEl futuro será mejor. Tampoco es difícil superar la situación actual. Aunque tampoco es difícil que vaya a peor. Parece que todos los organismos internacionales se han puesto de acuerdo para prever un mundo más habitable y justo para la próxima década. ¿10 años para cambiar el mundo? ¿Qué hemos hecho en todo este milenio?

Para los próximos años se espera que aumente el consumo de energía procedente de fuentes renovables y se reduzcan las emisiones de GEI. Todos viajaremos en coches eléctricos. Tendremos más bosques y menos cemento. E incluso seremos más altos. La cuestión es que todo esto ya se había previsto para ayer, al igual que las casas en la Luna y los coches voladores. Esto hace pensar dos cosas, que desde Julio Verne no ha habido un prospectivista mejor, y que el problema de la energía y del medio ambiente en general, se toma tan a broma como lo de vivir en el espacio.

Las guerras por los recursos se darán por todo el planeta, tal y como viene sucediendo desde que el mundo es mundo. Por el petróleo, los diamantes o el coltán. Y quizá también por el aire limpio. Incluso el agua podría convertirse en el nuevo dinero.

También seremos más en la Tierra, alimentando esa máquina del consumismo que no sabe lo que son vacaciones. Y viviremos en megalópolis con rascacielos conectados entre sí o en ciudades subterráneas porque el aire podría ser irrespirable. Y seremos menos humanos que nunca, acostumbrados ya a ver demasiadas imágenes de guerra y refugiados (incluso climáticos).

Puede que el mayor conflicto se dé entre generaciones y sus estilos de vida. Por un lado los nacidos alrededor de los 70, con una visión más conservadora en cuanto a la propiedad privada y el consumo; y los millennials y posteriores, con mayor preocupación por el medio ambiente y predisposición a la economía colaborativa, pero mayor incertidumbre por el futuro y menor capacidad adquisitiva.

Lo próximo que nos espera dependerá de lo que hagamos hoy, con previsiones no se consigue el bienestar. Espero que mi yo del futuro, aparte de tener un trabajo, viva en un ambiente menos sucio, con personas que se preocupen de lo que ocurre a su alrededor sin necesidad de una alerta en el móvil y que no se necesite proteger el medio ambiente porque se haya conseguido que se vea como un fin en sí mismo y no como un medio.
Puede que la solución más fácil sea una lobotomía. Tiempo al tiempo.

María Perona

13 años de FVS: ocho cosas que no habríamos imaginado en 2003

arquitecturamodernaPasa el tiempo, caen las hojas, se abren las florecillas en el campo, el mundo sigue girando. Lo ha hecho 13 veces en torno al sol desde aquel lejano marzo de 2003 en que se constituyó FVS, la Fundación donde tienen ustedes su casa. ¿Qué hemos visto en ese tiempo? Muchas cosas, pero algunas nos habrían parecido difíciles de creer en aquellos tiempos. Por ejemplo:

El parón legal de las renovables

En 2003, las energías renovables eran, por un lado, la tradicional hidroelectricidad y por otro unos cuantos aerogeneradores y paneles solares casi experimentales. En poco más de una década la energía eólica se convirtió en la principal contribuyente a la cesta eléctrica, y la solar consiguió una aportación significativa. En 2007 Unesa veía como mezcla eléctrica ideal un 33 % para cada gran grupo de energías, nuclear, fósil (es decir, gas) y renovable. Con la renovable acercándose al 50% y el posible auge del autoconsumo fotovoltaico, saltaron todas las alarmas en las grandes compañías eléctricas, que habían invertido mucho en centrales de gas y las tenían paradas casi todo el tiempo, entre la inamovible energía nuclear y el creciente empuje de las renovables. Resultado final, inimaginable en 2003: el decreto de “impuesto al sol”.

Un servicio municipal de vehículos eléctricos en Madrid

En el lejano año de 2003, el uso de la bicicleta como medio para moverse en la Ciudad Capital era tan reducido que ni siquiera figuraba en las  minuciosas estadísticas municipales. Los ciclistas urbanos eran cuatro locos que arriesgaban su vida a diario entre los improperios de los conductores. Flotaban en el aire promesas, que nadie creía, de servicios municipales de alquiler de bicis,  densas redes de carril-bici, etc. Luego llegó BiciMad, un éxito a pesar de sus problemas, y algo mucho más interesante todavía: el servicio de coches eléctricos a la demanda Car2Go, que parece estar en fase de expansión. Eso sí, el millón y medio de vehículos térmicos que ocupan y atufan las calles de la ciudad siguen llegando puntualmente todas las mañanas, tras tragarse el atasco de la carretera de A Coruña y de los accesos a Móstoles.

Petróleo abundante y barato (muy barato)

En 2003 todo el mundo pensaba que en 2016 el petróleo estaría a 250 $ el barril, y subiendo. Que habría duras peleas para conseguir el último bidón de gasolina, al estilo de la película Mad Max. Nadie previó el auge del fracking y otros factores que convierten al petróleo en una energía cada vez menos apetecible y por ende más barata. En realidad la cuestión es psicológica. El petróleo sigue siendo el rey de las energías, pero su papel de puntal y elemento imprescindible de nuestra civilización está siendo socavado seriamente por el coche eléctrico, los edificios de consumo casi nulo, los compromisos internacionales sobre renovables después de la cumbre de París, etc.

El mayor fabricante europeo de coches falseando las cifras de emisión de sus vehículos

¿Quién no ha comprado o deseado comprar un frigorífico o un televisor alemán? Durante años, los productos alemanes jugaron en otra división, eran los artilugios más duraderos, con mejores acabados y con un aura de calidad y perfección general que justificaba sus elevados precios. En coches el efecto se multiplicaba, eran wagen que no se estropeaban nunca, veloces y bonitos. Hasta que llegó el muro de los límites de emisión, contra el cual chocó estrepitosamente Volkswagen. Lo mejor fue el final de esta historia: la Unión Europea reconoció su falta y prometió no volver a molestar a los fabricantes de coches con zarandajas ambientales.

La generalización de la pobreza energética

En 2003 el recibo de la luz era un incordio incomprensible que llegaba cada dos meses, pero la proporción de hogares que tenían dificultades para pagarlo era pequeña. Las quejas retóricas sobre la imposibilidad de entender el recibo se transformaron poco a poco en seria preocupación cuando la crisis hizo que confluyeran dos problemas: un recibo siempre creciente (en apenas una década subió más de un 50%) y unos salarios siempre decrecientes o inexistentes. Lo peor de todo es que se ha demostrado que un modelo 100% renovable, con mucho peso del autoconsumo, podría proporcionar electricidad a todo el mundo a un precio estable y muy inferior al actual.

Dos tremendas olas de calor (en 2003 y 2015)

El verano de 2003 fue tremendo, hubo miles de muertos en toda Europa. No se recordaba una secuencia de días calurosos igual. Hasta que llegó 2015, el año más caluroso de la historia, cuatro o cinco semanas que no dieron tregua. Se agotaron los ventiladores en las tiendas y el que pudo se instaló un aire acondicionado. Todavía se están investigando las cifras de muertos en todo el mundo, que seguramente llegan a decenas de miles. ¿Qué pasará el verano de 2016? Esperemos que sea suave, pero los pronósticos a largo plazo no son buenos.

La eclosión del consumo colaborativo o economía compartida

En 2003 la existencia de empresas como Uber o Airbnb era ciencia ficción. O de apps como  Wallapop (en realidad el mismo concepto de aplicaciones para móviles era bastante novedoso). Recuérdese que Twitter cumple diez años ahora. Lo del trueque de artículos o el alojamiento en casas de particulares o compartir coche era más viejo que la tos (se usaban periódicos como Segunda Mano, el teléfono fijo, papeles en cabinas  telefónicas, etc.). Pero con la multiplicación de teléfonos móviles la cosa dio un salto adelante impresionante. Con un clic sabes instantáneamente qué coche está dispuesto a llevarte en la esquina siguiente o quién vende una mecedora de caoba en un radio de un km en torno a tu casa. Las consecuencias pueden ser una revolución absoluta en la economía y la sociedad o una nueva forma de miseria compartida. Como decía un erudito japonés en el segundo centenario de la Revolución francesa, todavía no ha pasado el tiempo suficiente para entender todas sus implicaciones.

195 países firmando un compromiso de lucha contra el cambio climático

Firmar, se ha firmado. Todo el mundo lo ha hecho, incluyendo China y Estados Unidos. Hace trece años el protocolo de Kioto tenía seis años de vida y estaba a punto de entrar en vigor, pero no lo había rubricado todo el mundo. En general, lo del cambio climático se veía como algo lejano y poco implicante, a pesar de los esfuerzos hercúleos de Al Gore. El lobby fósil tenía bien altos los balcones, tanto que no dudaba en apoyar con entusiasmo muchas iniciativas anti-emisión de CO2, en la confianza de que jamás se pondrían en vigor. Ahora ha cambiado algo importante: por primera vez, existe un consenso mundial al completo sobre que hay que hacer algo. Que se haga algo es otra cosa.

 Jesús Alonso Millán

 

 

Energiewende: objetivos, conflictos y infoxicación

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Photo by Brian Robert Marshall, modified, CC BY-SA 2.0 – Sitio web: http://energytransition.de/blog/

Los 6 objetivos de la Energiewende iniciada en el año 2011 después de la catástrofe de Fukushima en Japón:

• Luchar contra el cambio climático
• Reducir las importaciones de energía
• Estimular la innovación y la economía verde
• Reducir y eliminar los riesgos nucleares (en concreto, se proyecta cerrar la última central nuclear en 2022)
• La seguridad energética
• Fortalecer las economías locales y proveer justicia social

Los objetivos para 2050

Al cumplir estos 6 objetivos, se espera llegar a metas a largo plazo:
La reducción de las emisiones de CO2 de un 80% (con respecto a los niveles de 1990) con valor intermedio del 40% en el 2020.
Las energías renovables. Se espera que en 2050, el 80% de la energía sea producido por renovables con cifras intermedias de 40/45% en 2025 y del 55/60% en 2035.
La reducción del consumo de electricidad de un 25% (con respecto a los valores de 2008) con un cifra intermedia del 10% en 2020.
Para llegar a esos fines, Alemania se enfoca en dos pilares: la energía fotovoltaica y la energía eólica. Podemos destacar que en el año 2015, el 33% de la energía alemana fue generada mediante renovables (más que en los otros países de la UE).

La realidad

Desafortunadamente, esas cifras maravillosas esconden conflictos sociales.
Hace poco, tres mayores grupos energéticos se querellaron (E.ON, RWE y Vattenfall) después de cinco años de diálogo (con el Estado) sin éxito ni acuerdo. Ellos aseguran que la transición energética (y el cierre de las centrales nucleares) es una expropiación y reclaman indemnizaciones exorbitantes así como la devolución de los impuestos sobre combustibles nucleares. En total son casi 25,000 millones de euros reclamados. Afirman que necesitan ese dinero para cubrir las pérdidas y adaptarse a la transición. El balance de E.ON del año 2015 ya anuncia pérdidas de 7,000 millones de euros. Las razones oficiales: “la caída de los precios de la energía y la revisión a la baja del valor de sus plantas de carbón y de gas debido al auge de las fuentes renovables”
Un pleito a seguir…

Además, la cifras dadas fuera de contexto pueden ser mal comprendidas.
Con aquellas, no nos damos cuenta de que Alemania y otros 23 países de la Unión Europea no cumplen la Directiva 2012/27/UE que supone una reducción del consumo de energía del 20% para 2020.
Tampoco nos indican que la producción de energía mediante el lignito (carbón mineral) está creciendo. Se quema el lignito para producir energía y resulta ser la fuente de energía fósil conocida más contaminante. Alemania utiliza ese proceso para producir electricidad para los coches eléctricos (entre otros usos) supuestamente “limpios”. En 2014, el lignito generaba el 26% de la electricidad del país (más que la energía solar y eólica juntas que representaban el 24%). Resulta que va a ser difícil para un país como Alemania (no muy famoso por su exposición al sol) basar su producción en el recurso solar. También podemos destacar que esa producción de energía mediante lignito contribuye a un aumento de las emisiones de CO2 desde 2009 después de una disminución entre 1990 y 2009, lo que significa que Alemania ha dado un paso atrás.

Los gobiernos, las empresas y la prensa nos dan tantos datos, informaciones, cifras, previsiones etc. Tenemos que matizarlos y cruzarlos para no dejarnos engañar porque mientras Alemania pretende intentar llegar a una “economía verde”, está desarrollando energías sucias.

Elvina Mocellin

#QueremosLaHoraDeLondres

horaSon las 7 de la mañana del lunes 28 de marzo de 2016. Es de noche cerrada. Millones de trabajadores y trabajadoras españolas tienen que levantarse mucho antes de la salida del sol para llegar a tiempo a sus obligaciones, que suelen empezar hacia las 9 de la mañana. La semana pasada, a esa misma hora, lucía el sol, pero desde entonces han cambiado la hora: “a las dos, serán las tres”. El resultado es que la noche se prolonga hasta casi las ocho de la mañana.

Ocurre es que se suman dos vicios horarios en nuestro país, el horario de verano y la hora de Berlín. Cambiar la hora en verano para ahorrar combustible es una medida de guerra que se tomó en Alemania en 1918, para combatir la escasez de suministros que causaba el bloqueo naval aliado. La medida cayó en gracia y varios países (entre ellos España) la pusieron en práctica en años posteriores, pero luego se olvidó. En España se restauró durante la guerra civil. Hacia 1940 alguien olvidó publicar en el BOE el regreso al horario de invierno y nos quedamos con el de verano para los restos, es decir, con la hora de Europa Central, la hora de Berlín. Esta hora descompensada se descompensa todavía más al sumarle el cambio al horario de verano. En 1973, la Comunidad Europea se asustó de verdad ante la gran subida de precios del petróleo y planeó una respuesta contundente. ¿Tal vez la transición a una economía basada en energías renovables? No, ¡implantar el horario de verano para ahorrar energía!

El resultado es la completa oscuridad a las 7 de mañana a comienzos de abril. Galicia (al oeste de España) tiene la misma hora oficial que Galitzia (al este de Polonia). El problema es que en Przemyśl amanece un par de horas antes que A Coruña. La vuelta a la hora de Londres (o de Europa Occidental) se ha reclamado una y otra vez, pero el Gobierno permanece sordo a esta razonable petición, que además no costaría un euro, y que haría mejor la vida de millones de personas.

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El papel de los ambientólogos, por María Perona

La necesidad de proteger el medio ambiente va en aumento, al menos en la teoría, y están surgiendo como champiñones distintos cursos, grados y másteres de esta temática. Si estudias Economía, habrá alguna optativa sobre Economía y recursos naturales o si estudias Psicología, tendrás Psicología ambiental; por ejemplo. Todos quieren ser ambientalistas. Menos los ambientólogos. Desde que empecé el grado de Ciencias Ambientales en la Universidad Autónoma de Madrid, los profesores se han referido a nosotros como: ambientalistas, técnicos de medio ambiente e incluso pseudocientíficos.

Muy pocos como lo que, según la RAE, somos. El nombre es lo menos importante, pero sí es una muestra del desconocimiento de nuestros estudios, incluso por nosotros mismos. No somos biólogos ni ingenieros, ni todo lo contrario. Somos lo que llaman “estudios multidisciplinares”, tratamos el medio ambiente en todas sus esferas; la social, la económica y la ambiental. Por ello nuestra visión de los problemas es global. Esto debería ser bueno, es lo que la sociedad pide. Pero no estamos aprovechándolo, no generamos iniciativas ni tampoco nos dan oportunidades. Cierto es que el plan de estudios, al menos el que conozco, no facilita nuestra situación. Parece que todos los departamentos quieren participar y “sacar tajada”, y al final esto repercute en la calidad de este grado.

Nos han dicho que teníamos que especializarnos, como la gente de bien, y nos lo hemos creído. Y todo lo que nos ofrecen las universidades públicas españolas son másteres de Ecología, de Gestión de Espacios Naturales y para de contar. Los ambientólogos no podemos tener una visión específica, sino ser capaces de relacionar todos los factores y actores implicados en el medio ambiente. Tenemos y debemos ser parte del cambio, y el nuevo enfoque hacia una economía circular supone un gran nicho de empleo para nosotros.

Desde este rincón, animo a los ambientólogos a que participen en los procesos de decisión en ayuntamientos y consejerías, que alcen la voz desde ONG, que tengan un espíritu crítico y demuestren su mirada global (intentaré aplicarme este consejo a mí misma también). Y pido que nos den oportunidades que no solo se limiten a voluntariados en selvas, que son muy interesantes, pero no facilitan la emancipación.

María Perona es colaboradora de la Fundación Vida Sostenible

¿Para qué sirve el Periodismo Ambiental?, por Yasmín Tárraga

Conforme he ido avanzando, tanto en mis estudios periodísticos, como en los de Ciencias Ambientales, he comprendido mejor aquel concepto de imponderabilia del que Ryszard Kapuściński hablaba: Imponderabilia es el mundo que nos rodea, los colores, las temperaturas, el clima,… todo aquello que es difícil de definir pero que es parte esencial de la escritura. Me gusta escribir y me apasiona la naturaleza. Pero hablar sobre nuestro entorno no es nada fácil en un planeta en el que nos creemos los reyes y reinas de absolutamente todo lo que lo compone. Por ello considero esencial el Periodismo Ambiental, ahora más que nunca, en una sociedad en la que las verdades sobre la situación actual del planeta asustan, y en la que la mayoría de la gente prefiere mirar hacia otro lado antes de actuar como es debido.

Me gustaría decir que las noticias nos saturan día a día con información ambiental, al igual que lo hacen con información deportiva o con sucesos. Pero no es así. Es de esperar que muchos imaginen el Periodismo Ambiental reducido a los documentales de la 2 o a Félix Rodríguez de la Fuente. Sí, eso es periodismo en materia de medio ambiente, pero no es lo único. En realidad, el Periodismo Ambiental es todo: es economía, sociedad, política… es un periodismo ciudadano y cívico y tiene un papel más allá de la lo informativo. Es información más sensibilización. Y esto supone un problema: la dificultad de transmitir al público el mensaje de que la protección del medio ambiente nos afecta directamente a todos y conseguir que este reaccione. Es un periodismo que trata temas clave para el futuro como la escasez de recursos, las energías renovables o la contaminación. En definitiva, un periodismo que ayuda a comprender los problemas relacionados con el medio ambiente, una forma de contar las cosas que se hace cada vez más necesaria, pues los retos globales a los que se enfrenta el mundo pasan por el medio ambiente y para afrontarlos es imprescindible relacionarlo con las personas.

Es común que los grandes medios de comunicación se centren en temas medioambientales solo cuando se trata de mensajes negativos y nunca lleguen a desplazar a otras noticias de las primeras páginas de los periódicos. ¿Por qué los medios apenas hablan de las energías limpias, de la importancia de las abejas y cómo están amenazadas o de la industria cárnica como gran contaminante mundial? El periodismo es un oficio que implica un compromiso con la sociedad, y el periodismo ambiental, con esta y con el medio ambiente. Es una especialización que ayuda a lector a comprender que la solución de los problemas mundiales empiezan en los hogares y que ha ido creciendo en los últimos años, pero a la que aún queda mucho camino por recorrer. Los medios de comunicación juegan un papel esencial en la opinión pública, por lo que el Periodismo Ambiental es de gran relevancia si realmente queremos avanzar hacia el desarrollo sostenible.

En el mundo del periodismo, decidir sobre qué escribir es algo realmente gratificante. Levantarte por la mañana y escribir sobre lo que tienes en mente, lo que creas relevante contar al mundo o lo que estas deseando denunciar, es más que alentador para un periodista. Y también para un ambientólogo. En la Fundación Vida Sostenible escribo y aprendo día tras día sobre medio ambiente y consigo así comprender mejor el mundo en el que nos encontramos y el cual necesita nuestra ayuda. Escribo -escribimos- con la intención de que todo lo que aquí aprendo cruce estas paredes y empape a los lectores de tales conocimientos. Periodistas, ambientólogos e interesados en el medio ambiente en general, os animo a escribir a vosotros también. Qué otra cosa es el Periodismo Ambiental, sino un colega para salvar el planeta.

Yasmín Tárraga es colaboradora de la Fundación Vida Sostenible

Elvina Mocellin: ¿qué significa para mí una vida sostenible? ¿por qué intento comprometerme en eso?

Hace ahora más de 3 años que realmente soy sensible a los problemas ambientales. La verdad es que antes no me preguntaba tanto sobre ese ámbito. Bueno, recibí una educación de respeto hacia los otros, por eso puede ser que fue más fácil para mi entender los retos de la protección del medio ambiente. El bienestar humano es la principal causa por la que estoy luchando contra los problemas medioambientales. De pequeña, no me imaginaba que nuestro consumo impactaba directamente sobre las vidas humanas. Durante mi adolescencia mis únicas preocupaciones eran básicamente salir con amigos y consumir (ropa, nueva tecnología, etc). Aunque mis padres siguen un modo de vida bastante sano y respetuoso, no nos dábamos cuenta de que detrás de los envases, los jabones, los ordenadores, la ropa, los zumos etc. hay toda una industria que destruye el medio ambiente y por lo tanto a los seres humanos.

Al llegar a la universidad, abrí los ojos sobre cual era la realidad del mundo. Vengo de una región bastante favorecida y empecé frecuentar a gente de todas partes de Francia y del mundo, empecé viajar mucho, leer más (libros y actualidad). Los problemas ambientales resuenan en todas partes, son la causa del empeoramiento de las condiciones de vida, de conflictos, de maltratos, de violaciones de los derechos humanos, etc. Hace más de 2 años me hice vegetariana. No porque no me gusta la carne o el pescado sino porque no estoy de acuerdo con las maneras intensivas de producción, el maltrato de los animales y el impacto sobre el medio ambiente. Sin embargo, creo también que existe una manera sostenible y respetuosa de consumir carne y pescado, sólo que todavía no la he encontrado. Desde este verano intento reducir al máximo mis desechos (para llegar a una vida SIN desechos), luchando contra el plástico, comprando productos sin envases, haciendo mis propios cosméticos, utilizando productos con pocos (y conocidos) ingredientes.

No compro más en supermercados, sino en mercados (o similares), compro ropa en tiendas de segunda mano (lo que me ayuda también a reducir mi consumo). Intento reducir mis trayectos en avión, utilizando servicios de coche compartido para los trayectos más cortos. Creo que una vida sostenible significa alejarse al máximo de la actual sociedad de consumo y decir no a todas las “necesidades” que nos impone gracias al marketing, lo que puede ser difícil a veces (sobre todo cuando tus amigos no siguen los mismos objetivos). Es claro que no puedo decir que mi vida es al 100% sostenible pero en muy poco tiempo y muy fácilmente pude reducir una parte de mi huella ecológica. No es un fin, la quiero bajar cada vez más e intentar convencer a mis amigos de que el futuro está en el respeto de todo y todos.

Elvina Mocellin es colaboradora de la Fundación Vida Sostenible

Iniciamos cursos en Chile para el retorno de españoles al país

Empredimiento sostenible: nuevas oportunidades de negocio

Cursos Chile

La Fundación Vida Sostenible ha sido beneficiaria de una ayuda de la Dirección General de Migraciones (Ministerio de Empleo y Seguridad Social de España) para desarrollar un programa mixto de formación y asesoramiento diseñado para promover el emprendimiento en españoles residentes en Chile, con el propósito último de promover su retorno a nuestro país en un plazo medio.

Para desarrollar este programa, Fundación Vida Sostenible cuenta con una contraparte española y con un socio local en Chile. El socio local chileno con el que se está trabajando es IBOS, una consultora especializada en la internacionalización de empresas. Todo el servicio que presta IBOS está en formato a disposición de los españoles; para aclarar cualquier duda el respecto e incluso atenderles en sus instalaciones de Santiago de Chile.     http://www.vidasosteniblechile.org

Se puede acceder desde nuestra web en: http://www.vidasostenible.org/formacion/

En efecto, ni la página Web ni los grupos creados en las redes sociales son, en ningún caso, una estafa de terceros. El programa existe, es real y el compromiso de la Fundación Vida Sostenible y su partner español y socio local Chileno también son reales, firmes y veraces.

Este programa es una oportunidad para los españoles residentes en Chile, sobre todo en los aspectos relacionados con el eco-emprendimiento a través del fomento de un emprendimiento sostenible. La Tablet no debe ser entendida como una estafa sino como un instrumento, una verdadera herramienta de trabajo que ponemos, con mucho esfuerzo, a disposición de las personas que deseen aprovechar esta oportunidad, con el fin de que dispongan de los últimos avances en las nuevas tecnologías y suponga una verdadera herramienta de trabajo para desarrollar una idea empresarial.

2º Taller “Evita tu derroche, controla tu potencia”: cómo ahorrar dinero en la factura de la luz

ACMS

La Fundación impartió el segundo taller de eficiencia energética en el Aula de Adultos de Santorcaz, Madrid, organizado por la  Asociación de Mujeres de Santorcaz y patrocinado por la Fundación Feu Vert. Crecientes precios de la electricidad y una creciente concienciación ciudadana se han unido para hacer cada vez más interesante la divulgación de cómo ahorrar electricidad en los hogares.

Hablamos de poner atención en dos focos, uno la parte variable de la factura: lo que consumimos, y otro en la parte fija de la factura: la potencia contratada. Para ello se radiografió la nueva factura que genera la nueva tarifa llamada PVPC (Precio Voluntario al Pequeño Consumidor). Las claves que se tocaron en el taller fueron conocer las dos opciones de facturación de nuestro consumo: la tarifa general y la tarifa valle. No se consideró la tarifa especial para recarga del coche eléctrico.

Sobre el término fijo de potencia, se explicó cómo podemos calcular la potencia que necesitamos por nuestros medios, con la ayuda del simulador que ofrece en internet la CNMV o con un medidor de potencia. Este simulador de la CNMV –del que tratamos en último lugar del taller– es muy útil para que los consumidores con contador inteligente puedan comprobar su factura y saber cuál habría sido el gasto si se tuviera otro tipo de tarifa contratada o con otro tipo de potencia.

La Fundación Vida Sostenible es entidad asociada de la Red de Pacto Mundial España

RPM

En febrero de 2016, nos asociamos a la Red de Pacto Mundial España, después de 11 años de haber sido firmantes, tiempo en el que implantamos los 10 Principios de Pacto Mundial.

En 2016 trabajamos porque los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas se transformen en negocios locales, como los de la Red de Entidades Hacia la Sostenibilidad, una propuesta para impulsar la mejora ambiental y social de las empresas.

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ALCOIN hace una donación a FVS

Damos las gracias a ALCOIN, empresa que gestiona comedores escolares, por su donación que nos permite seguir trabajando en los objetivos de la Fundación dando una especial atención a los contenidos de alimentación responsable y sostenible, insistiendo en las dietas equilibradas y variadas, en definitiva, poniendo en valor la dieta mediterránea.

ALCOIN es una empresa de colectividades al servicio de la restauración. Creada en 1998, ofrece servicio de comedor en centros públicos y privados como colegios, empresas, residencias y escuelas infantiles, diseñando un plan de actuación individualizado para cada colectivo.

alcoinfotodonacion

Taller “Evita tu derroche, controla tu potencia”: cómo ahorrar dinero en la factura de la luz

tallereficiencia1La Fundación impartió un interesante taller de eficiencia energética en el Centro Cultural de Anchuelo, Madrid, organizado por la Asociación de Mujeres de Anchuelo y patrocinado por la Fundación Feu Vert. Crecientes precios de la electricidad y una creciente concienciación ciudadana se han unido para hacer cada vez más interesante la divulgación de cómo ahorrar electricidad en los hogares.

Hablamos de poner atención en dos focos, uno la parte variable de la factura: lo que consumimos, y otro en la parte fija de la factura: la potencia contratada. Para ello se radiografió la nueva factura que genera la nueva tarifa llamada PVPC (Precio Voluntario al Pequeño Consumidor). Las claves que se tocaron en el taller fueron conocer las dos opciones de facturación de nuestro consumo: la tarifa general y la tarifa valle. No se consideró la tarifa especial para recarga del coche eléctrico.

tallereficiencia2Sobre el término fijo de potencia, se explicó cómo podemos calcular la potencia que necesitamos por nuestros medios, con la ayuda del simulador que ofrece en internet la CNMV o con un medidor de potencia. Este simulador de la CNMV –del que tratamos en último lugar del taller– es muy útil para que los consumidores con contador inteligente puedan comprobar su factura y saber cuál habría sido el gasto si se tuviera otro tipo de tarifa contratada o con otro tipo de potencia.

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Metro de Madrid y ACEA: dos mensajes muy distintos para una misma tarea

 

Ilustración: plano turístico del Metro de Madrid

Si alguna vez habéis utilizado el Metro de Madrid (el séptimo u octavo del mundo), podréis ver unos carteles no muy grandes que narran su  camino hacia la sostenibilidad pegados en los cristales de los vagones. Hablan de medidas para ahorrar agua y reciclarla, iluminación economizadora, sistemas de recuperación de energía en la frenada de los trenes, etc. No tienen que convencer a nadie.

El ferrocarril metropolitano es el sistema de transporte urbano (hoy por hoy) más sostenible que existe.  Madrid colapsaría en pocas horas si no existiera su red de Metro. El ferrocarril subterráneo transporta millones de personas diariamente con un coste ambiental por pasajero mínimo, en término de emisiones de CO2, gases tóxicos, ocupación de espacio, siniestralidad, etc.

Si alguna vez os habéis acercado a la publicidad de cualquier marca de automóvil (englobadas en ACEA, la asociación europea de fabricantes de coches), podéis ver frases estupendas como éstas: “Seducción magnética”, “Despierta tu pasión” “Muévete con libertad”, etc., etc. Comparado con el metro, el coche puede decir lo que le dé la gana. Entrando en el apartado de sostenibilidad de las marcas, se puede ver un lenguaje mucho más asertivo que las prudentes alegaciones del transporte público. Por ejemplo: “La sostenibilidad es el pilar de la estrategia corporativa del Grupo Volkswagen, una movilidad sostenible enmarcada dentro de la responsabilidad social y empresarial“.  Metro nunca se atrevería a ir tan lejos. O este otro de Renault:”

La apuesta es construir una movilidad sostenible al alcance de todos, que sea un vector de progreso para la sociedad y contribuya a un desarrollo más sostenible para nuestro planeta”. Metro de Madrid, modestamente, dice cosas como esta: “… el desarrollo de un servicio excelente en términos de calidad, seguridad, eficiencia y accesibilidad. Esto favorece la reducción de la congestión del tráfico en superficie, la contaminación atmosférica, el ruido ambiental, etc….” Sin dejar sonar las trompetas, pero trabajando eficazmente por la sostenibilidad.

Publicado en el boletín Señales de Sostenibilidad nº 112. Puedes suscribirte aquí

Tú y los humedales

 

El Día Mundial de los Humedales, que se celebró ayer, tiene como fin sensibilizar sobre los valores y beneficios que nos reportan. Éstos constituyen la mayor concentración de biodiversidad, conteniendo toda clase de aves, anfibios, peces o bacterias, sin olvidarnos de la vegetación. Nos aportan una mejor calidad del agua y el aire, ayudan a regular el clima, a controlar las inundaciones o favorecen actividades económicas en las poblaciones del entorno como el turismo o la pesca. Y todo gratis. Ahí reside el mayor interés para su protección.

Pero este día nos trae malas noticias. Casi la mitad de los humedales patrios se encuentran en situación preocupante debido a cambios en los usos del suelo, la contaminación o la introducción de especies invasoras. Al menos eso ha comprobado SEO/BirdLife a través de sus campañas “Alas sobre agua” y el “Programa de Áreas Importantes para la Conservación de las Aves y la Biodiversidad”.
España es el tercer país del mundo en número de humedales, nada más y nada menos que 74,  bajo el Convenio Ramsar. Dicho convenio obliga a los países firmantes a proteger sus humedales. Pero desde las instituciones no siempre se cumple con la normativa europea; especialmente en materia de agua, y desde la ciudadanía no siempre respetamos estos enclaves como es debido.
Visítalos y participa en las actividades recreativas que ofrecen, pero recuerda:  sé cívico. Respeta a los peces y aves, a las retamas y a los árboles, y “déjalos más limpios que como te los encuentres” (como me solía decir mi madre). Aprende sobre su importancia y valor, y cuéntaselo a tus amigos o a tus hijos.
Aprovecha estos días para visitar Doñana en Huelva, La laguna de Peñalara en Madrid o Las Tablas de Daimiel en Ciudad Real. Para aprender más sobre los humedales y su importancia, SEO está organizando distintas actividades por toda España. Toda la información se encuentra en su web seo.org.

María Perona

Fuentes y más información:

Ecoticias
SEO/BirdLife



Envirall se une a la REHS

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Dedicados a la “asesoría ambiental sin límites” y ubicados en Oviedo y Colunga (Asturies), Envirall es la última entidad en asociarse a la Red de Entidades Hacia la Sostenibilidad, una reunión de organizaciones de ámbitos dispares pero con un objetivo común: trabajar en la dirección de un planeta viable, desde el punto de vista social, ambiental y económico.

Envirall ofrece un amplio catálogo de servicios ambientales, desde la implantación de sistemas de gestión (ISO 14000, EMAS) a la elaboración de memorias de sostenibilidad.

logo_pescadoderulaMantiene un interesante blog donde se desgranan asuntos de actualidad en la sostenibilidad, tanto de interés local como general.

Envirall tiene una gran ventaja añadida: tener su sede en Asturies, que es realmente, aunque lo diga la publicidad, un paraíso natural. Y en consecuencia dan difusión a las iniciativas que ocurren allí, que son muchas, en el ámbito de la agricultura ecológica, denominaciones de origen, turismo rural y similares. Un acicate más para conocer a esta empresa y al paisaje donde tiene su sede.

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